🏆🧡 Finalista Watty 2023
Un gato, una noche, una eliminatoria de futbol, dos latinos en Europa, un matrimonio arreglado... ¿Qué podría salir mal?
Marcos y Carla son vecinos en un edificio de Barcelona en el Barrio de Gràcia.
Carla es Argentina, vi...
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"Y si la vida es una arena movediza No se va a salvar ninguno de los que la pisa Eso es así, decís que no Si llega el fin y no sé quién sos
Quereme Te creo, pero, quereme Hasta que llegue, quereme Aunque nos cueste, quereme"
—Louta ft Wos
Mientras Carla se preparaba, se miró en el espejo y se sintió feliz. Esa mirada que el espejo devolvía, que una vez fue angustia, miedo y dolor; hoy era felicidad, ilusión, esperanza, amor. Se sentía segura de sí misma, con un futuro por delante. Con un pasado y una historia dolorosa que seguía ahí, haciéndola ser la que era. Hoy se sentía una mujer con suerte.
—¿Estás lista? Ya tendríamos que salir —entró Mari Luz a la habitación y se detuvo al ver a Carla que la miró a través del espejo.
—Creo que si...
—Estás hermosa, hija —dijo emocionada apoyando sus manos en los hombros de Carla. Las dos mujeres compartieron una mirada llena de amor—. Espera... me olvidaba de algo —Mari Luz se volvió sorprendiéndola con un pequeño ramo de flores blancas—. No hay novia sin ramo.
—Son hermosas, gracias.
—Ahora si, ¿Lista?
—Completamente.
En la oficina del registro, Marcos esperaba junto a su padre y su amigo Alejandro. Peinaba su pelo hacia atrás cada dos segundos, evidenciando los nervios que lo atravesaban. No había mucha gente presente, solo algunos compañeros de su trabajo y amigos íntimos de Carla de la universidad. Una música suave empezó a sonar anunciando la llegada de la novia y todos los invitados se pararon para recibirla. Los ojos de Marcos brillaron al ver a Carla entrar con su vestido y el pequeño ramo de flores. Estaba preciosa. Todos los nervios que sentía se disiparon en un segundo, abriendo paso a una sensación de calidez que le embargó el pecho. Sintió que todas las ideas, las creencias que tuvo todo este tiempo sobre el matrimonio ya no le servían de nada. Era el momento más importante de su vida. Tenía enfrente a la mujer que amaba y quería casarse con ella. Hoy, la institución del matrimonio, vieja y obsoleta, cobraba sentido. Deseaba unirse a Carla y pasar su vida junto a ella. Y comprendió que la historia de sus padres, su historia con Vanesa fueron momentos necesarios para llevarlo hasta ese momento y tener la firme convicción de que iba a luchar para que su historia con Carla fuese muy diferente.
—Hola —susurró Carla al pararse frente a él.
—Hola —respondió Marcos con la voz cargada de la emoción que lo embargaba.
—Buenos días —carraspeó el Juez para comenzar con la ceremonia—. Nos encontramos hoy aquí reunidos para unir en matrimonio a Carla Gonzáles y Marcos López. Antes de dar lectura al acta matrimonial, me gustaría felicitar a los novios por haber decidido dar este gran paso en sus vidas. —Marcos y Carla se miraron el uno al otro sonriendo y se tomaron de las manos—. Y desearles lo mejor en esta nueva etapa que comienzan. Si me lo permiten, procedo a dar lectura del acta matrimonial: Siendo las once horas del día veintinueve de Julio, comparecen quienes acreditan ser Marcos López y Carla Gonzáles al objeto de contraer matrimonio civil. Quiero hacer constar que se han cumplido todas las prescripciones legales para la celebración de este matrimonio, sin que en la audiencia sustitutoria de edictos se haya presentado impedimento ni obstáculo para esta celebración. Mi secretario leerá los artículos 66 y 68 del código civil, y que resumen lo que debe ser vuestra vida en común.