Jimin mentiría si dijera que no se asustó al saber que el jefe lo esperaría en su oficina por la mañana, la noche anterior no pudo conciliar el sueño imaginando que su padre saldría de cualquier lugar de la habitación para llevárselo. Después de alistarse y colocar maquillaje en su rostro para tapar sus ojeras prominentes, tocó a la puerta y esperó.
Ingresó a la habitación tras recibir la autorización por parte del castaño y tomó asiento delante de él.
El más alto fijó su vista en el y habló.
— Te cité aquí para que me esclarecieras el porqué escapaste de tu casa — dijo Taehyung mientras alzaba una de sus cejas.
Jimin tragó duro, ¿De verdad aún no sabía? ¿O ya lo sabía y estaba jodido?.
El castaño observó como el rubio se levantaba de la silla con lentitud y se dirigía hasta el gran ventanal. Para Tae fue imposible no despegar la mirada de su figura tan esbelta y sus jeans ajustados.
— Supongo que a veces es bueno dejar ciertos lugares atrás para encontrar mejores — soltó Jimin sin pensarlo — Mi padre es una persona sumamente cautelosa... siempre con la paranoia de que alguien nos buscaría para hacernos daño — recordar era volver a vivir y el rubio podía sentir como sus ojos se cristalizaban — jamás había salido solo de casa, siempre encerrado con la expectativa al flor de piel de lo que me esperaba fuera de esas cuatro paredes. Nunca había tenido una interacción con otra persona que no fuera mi Nana o los trabajadores de la casa — Continuó— no tenía a dónde ir ni con quien recurrir y yo quería una vida sin límites.
— Querías una vida normal — habló el más alto para posteriormente dirigirse hasta dónde se encontraba el contrario — querías una vida donde no te reprimieran ni te obligaran a vivir en una burbuja.
El rubio asintió y agachó la mirada.
— Entonces... ¿Vas a correrme de la mansión? — Jimin volvió a reencontrar su mirada con la de el más alto.
— No lo haré.
El más bajo lo miro extrañado a la par que Taehyung tomaba su rostro y lo atraía hasta el suyo, uniendo sus labios en un beso desesperado.
Jimin lo hacía sentir vivo.
— No tenías que llamarme hasta acá solo para besarme — murmuró el rubio sobre los labios del castaño.
— Se qué hay algo más Jimin — esas palabras lo dejaron sin aire — no te voy a cuestionar más, al final del día todos cometemos pecados.
Y tu haz sido sin duda el mayor de mis pecados, pensó Tae.
— Pero si te pediré una cosa — volvió a hablar el castaño — y es que seas completamente honesto conmigo.
El más bajo asintió temeroso.
— Está bien.
— ¿Qué parentesco tienes con el señor Kim? — cuestionó el jefe — porque según las sospechas de Seokjin te está buscando a ti.
Jimin agradecería que un camión le pasase por encima, la pregunta que tanto evadió durante su estadía al fin estaba siendo cuestionada. ¿Debería decirle la verdad?.
Casi como si el universo escuchara sus súplicas, la puerta de la habitación fue abierta de golpe provocando que el par separara sus cuerpos. Al voltear a ver de quién provenía la interrupción, pudieron observar a un Hoseok pálido.
— Entraron intrusos a la mansión — soltó agitado — Yoongi quiere que salgamos ahora.
Taehyung no esperó a que el contrario terminara la oración cuando ya había salido apurado del lugar para reencontrarse con el mencionado. Jimin y Hoseok salieron tras de el.
— Al parecer implantaron un chip en la corbata de Seokjin — espetó Yoongi — supongo que esperaron hasta hoy para despistar.
— ¿Checaron las cámaras? — cuestionó el jefe — los vigilantes debieron notar algo.
— Están muertos — soltó Jungkook evadiendo la mirada del rubio.
Típico de su padre, pensó Jimin.
— Salgamos de aquí entonces. — fue lo último que dijo el castaño antes de salir por la puerta principal mientras que los demás miembros salían por atrás de la casa.
Al salir, Taehyung pudo percatar al mismísimo señor Kim apuntándole directamente hacía la cabeza. Una carcajada salió de sus finos labios, este es el tipo de drama que esperaba encontrar en Corea.
— Buongiorno señor Kim, ¿Qué lo trae a mi humilde morada? — soltó el castaño abriendo sus brazos en forma de bienvenida.
— No estoy jugando, Vante — el mayor apretó la mandíbula.
— Una disculpa — Tae miró el reloj de su muñeca — estas no son horas de trabajo.
— Escúchame bien, y no voy a repetirlo dos veces — Taehyung asintió fingiendo preocupación — ¿Dónde putas tienes a mi hijo?.
Hijo, si que estaba muy jodido.
— ¿Tu sabes que el me buscó?, ¿Cierto? — soltó el castaño mientras sacaba de su bolsillo un bolígrafo negro.
La mirada furiosa del contrario se tornó en una de confusión.
— Estás mintiendo.
Tae soltó una carcajada y bajó su mirada para colocar su dedo en el pulsador del bolígrafo sin presionarlo. Volvió a subirla para reencontrarla con la del oponente y continuó.
— No lo sabías... pues déjame decirte una última cosa — mencionó retrocediendo — es un puto amo en la cama.
El castaño presionó el pulsador del bolígrafo ocasionando que la mansión prendiera en fuego, y de está manera escabulló en medio del humo.
— ¡Hijo de puta! — exclamó el señor Kim, pareciera como si la vena de su cuello fuera a explotar.
La mentira había explotado.
Nota del autor: Gracias por leer! Aprecio mucho sus comentarios:). Ahora si Ladies and gentlemen, let the Hunger Games begin.
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PECCATORI || Vmin
FanfictionLa identidad de Vante es una incógnita para la policía de Seúl, el jefe criminal más sigiloso en la última década, nacido en Italia y con descendencia Coreana regresa a su país con el propósito de abarcar las zonas más adineradas de Seúl y poner en...
