Milán, Italia.
🔞🔞🔞
— T-Tae.. — Jimin echó su cabeza hacia atrás y entreabrió sus labios — Dios...
El castaño salió de su cuello para observarle con fascinación, pequeñas gotas de sudor caían sobre su frente, Jimin mordió sus labios antes de unirlos con los del contrario en un beso lleno de lujuria.
Taehyung lo tomó desprevenido y le dio la vuelta, pasando sus manos suavemente sobre su espalda, los brazos del rubio temblaban, su fuerza era casi nula y terminó apoyando su mejilla sobre la frialdad de la almohada, dejando caer su pecho.
A partir de ese momento, todo lo que sintió fue la lengua del más alto entre sus cachetes.
— O-oh Dios... — un gemido desvergonzado abandonó sus labios.
Se sentía tan bien.
Vante era tan bueno con las armas como con el sexo.
El castaño lo succionó, chupó y relamió, comenzó a penetrar su entrada con su lengua, ahogado en sus propios gemidos audibles, cuando el rubio pensó que ya no podría sentir más, una palmada sobre su trasero le hizo exaltar extasiado, Taehyung remplazó su lengua por dos de sus dedos y comenzó a penetrarlo rápidamente con ellos.
Jimin se sintió lleno, aunque no lo suficiente.
— Taehyung... — el nombre del contrario se resbaló por sus labios en un gemido desesperado.
— Dime, cariño — habló el mencionado entre jadeos — Se siente bien ¿hmm?.
El rubio arqueo más su espalda en respuesta.
Otra palmada aún más fuerte hizo que se retorciera de placer, necesitaba más.
Taehyung añadió un tercer dedo y los abrió dentro de él, comenzando a moverlos rápidamente, Jimin sentía que iba a estallar de placer, sin embargo quería más, necesitaba más.
Lo necesitaba dentro de él.
Tal como si hubiera interpretado su respuesta, el castaño sacó los dedos de su interior y le dio la vuelta, encontrándose con su mirada. Entonces guió su miembro hacia su entrada y lo introdujo de una estocada.
— ¿Estás bien? — pregunta Tae con voz agitada.
— D- dios, si — responde el contrario — muévete más rápido.
El castaño esbozó una risa juguetona.
— Mierda — suelta enloquecido — que bien te sientes Jimin.
El más alto introduce su miembro cada vez más y más hasta quedar completamente dentro de él, con cada estocada, Jimin podría jurar que estaba viendo las estrellas, incluso sentía que lo iba a partir por mitad.
El rubio llevó su cabeza hacia atrás cuando Taehyung rozó su punto más alto de placer, inevitablemente sus ojos se pusieron en blanco, no podía parar de gemir.
— Estas tan apretado — exhaló con dificultad — me encanta la cara que pones cuando te follo.
Jimin soltó un quejido tembloroso en respuesta.
Se iba a correr.
Antes de que pudiera conseguirlo, el castaño salió de el y lo giró sobre sus rodillas, tan rápido que el contrario no pudo asimilarlo y entró en el de forma desprevenida, esta vez sus estocadas eran aún más rápidas que las anteriores dejando a Jimin sollozando de placer.
— Quiero que me montes — le susurró Tae en el oído.
El más alto se tumbó sobre la cama y Jimin fue rápido al colocarse encima de él, alineando el miembro del contrario hasta su entrada.
Comenzó moviéndose lentamente, estaba tan cansado que casi no podía sostenerse. Sus movimientos se tornaron erráticos y desordenados.
Casi en un desespero, Taehyung envolvió sus manos en su trasero y comenzó a ayudarlo a moverse mucho más deprisa.
La posición hacía que su miembro llegara mucho más adentro, necesitados por alcanzar el clímax, ambos se movían una y otra vez, de forma rítmica e intensa.
— T-Tae ... — gimió — más rápido hmm.
Jimin no podía soportar la expresión extasiada que tenía el contrario.
Lo sostenía tan fuerte del trasero.
Una palmada.
Otra palmada.
— Dios ¡Ah! — exclamó el rubio.
Taehyung lo tomó por la cintura con una mano, mientras que con la otra sacó su miembro dentro de él envolviéndolo y masturbándolo mucho más deprisa. Desesperado por correrse.
Jimin temblaba de placer.
— ¡Ahh¡
Llevo su dedo hasta su entrada y comenzó a moverlo rápidamente, pero no era suficiente.
— Dios si, tócate para mi — gimió el castaño.
— P-por favor — suplicó el rubio — te necesito.
Sin dudarlo, Taehyung volvió a alinear su miembro y realizó varias estocadas, rápidas y fuertes. El contrario sentía como sus entrañas se llenaban de el.
— ¡A- ah! — Jimin llegó al orgasmo.
Tae enlenteció el ritmo de sus embistes. Salió dentro de él y tomo al rubio por la cintura, volteándolo para quedar de nuevo con su trasero en alto.
El más alto se enterró en el tan hondo que Jimin soltó un gemido tembloroso, el contrario siguió embistiéndolo lento y profundo.
— D-duele ... Taehyung — suplicó — Ahh D-dios por favor.
Estaba tan sobreestimulado.
— Lo sé cielo, estoy por llegar — añadió — estás tan apretado.
Jimin podía divisar el bulto que se formaba en su abdomen cada vez que Taehyung lo embestía tan hondo. El castaño nunca fallaba en hacerlo sentir tan bien.
— Ahhh — los gemidos del rubio inundaban la habitación — !Ahhhh!, T-Tae dios.. me duele joder.
Jimin se deleitaba también con ese dolor, porque se sentía tan bien.
Taehyung lo inclinó aún más, formando una curva que levantaba su trasero.
Una fuerte palmada lo desestabilizó.
— ¡Joder coges tan jodidamente rico ! — exclamó el rubio.
El castaño lo empujó profundamente por última vez, con tanta fuerza que el más bajo sintió una ola tan grande de dolor y placer, que incluso creyó que se iba a desmayar, sus ojos se pusieron en blanco durante unos segundos. Y entonces Taehyung se derramó en su interior, tratando de recuperar su aliento.
— Te amo tanto Jimin, no tienes una idea.
— Yo más — contestó el rubio — ahora entiérramela de nuevo que esperas.
El más alto soltó una carcajada y sello sus labios en un beso mucho más dulce que los anteriores.
Se tenían el uno al otro y eso era lo único que importaba.
Fin.
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PECCATORI || Vmin
FanfictionLa identidad de Vante es una incógnita para la policía de Seúl, el jefe criminal más sigiloso en la última década, nacido en Italia y con descendencia Coreana regresa a su país con el propósito de abarcar las zonas más adineradas de Seúl y poner en...
