Jimin abrió sus ojos de pronto, parpadeando al tener que acostumbrarse a la oscuridad que inundaba la habitación, de nuevo se encontraba rodeado de cuatro paredes sin escapatoria alguna.
La policía que lo escoltó hasta su celda le explicó que en unos días tendría su audiencia, el juez intentaría probar su inocencia y no tendría por qué preocuparse. El rubio solo esperaba que antes de eso pudiera abrir los ojos y despertar de aquella horrible pesadilla.
— Por fin despiertas — soltó un policía.
Su voz le resultaba extrañamente familiar.
Bajó hasta sus manos para darse cuenta que seguía esposado, sus ojos comenzaron a picar y el pensamiento recurrente de que jamás llegaría a ser libre ocasionó que se formara un nudo en su garganta.
— ¿Pensaste que te iba a dejar aquí en este lugar ? — el policía levantó su mirada para encontrarse con la del contrario — no creí que pensaras tan bajo de mi.
Los ojos de Jimin se abrieron en grande, no podía creer lo que veía, su corazón latía con fuerza.
— Minnie... — habló nuevamente, a la par que abría la celda y le quitaba las esposas.
Jungkook estaba ahí.
Jungkook había vuelto por el.
Lo abrazó con tanta fuerza que por un momento temió haberlo lastimado, su llanto rompiendo casi al instante.
— Es hora de irnos — soltó — los chicos nos esperan en el auto.
Ambos caminaron en su papel para no levantar sospecha alguna hasta llegar al vehículo. Al entrar, absolutamente todo se detuvo cuando escuchó su voz.
— Sabes que nunca me iría sin ti — dijo cruzando su mirada — perdón por demorar tanto Amore mio.
En ese momento sintió todo detenerse, incluso su propia respiración, esbozó una sonrisa cargada de felicidad y alivio, creyó que jamás volvería a escuchar aquella voz que le arrebataba hasta el último suspiro. No dudó en abalanzarse sobre el castaño y abrazarlo con fuerza.
— Menos amor y más acción — bufó Yoongi.
Con la adrenalina al tope arrancaron a toda velocidad, con los sentimientos a flor de piel y las dudas sobre su futuro carcomiéndolos.
Pero para Taehyung ya nada más importaba porque ahora Jimin se encontraba a su lado.
El castaño repartía besos por todo su rostro, mientras el rubio reía con cariño.
Jimin era todo lo que necesitaba.
— ¿Qué tan desquiciado sería que te dijera que te amo en estos momentos? — Preguntó Vante mirándolo directamente a los ojos.
— Me parece de hecho bastante romántico — soltó el más bajo.
Ambos rieron y unieron sus labios en un corto beso.
— Te amo Jimin.
El rubio tomó el rostro del contrario entre sus manos y plantó un largo beso en ellos, para posteriormente corresponder el sentimiento.
Con Tae todo se sentía mejor. No importaba que estuvieran huyendo de la autoridad, para él, Taehyung era su lugar seguro.
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PECCATORI || Vmin
Fan-FictionLa identidad de Vante es una incógnita para la policía de Seúl, el jefe criminal más sigiloso en la última década, nacido en Italia y con descendencia Coreana regresa a su país con el propósito de abarcar las zonas más adineradas de Seúl y poner en...
