Cuando vi que sanaste

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Era sábado por la mañana y ambos estaban tomando un baño de tina, bueno, más bien en el jacuzzi.

Tenían mucha espuma, burbujas, algunas velas y música de fondo -era el ambiente perfecto-.

Sakura estaba sentada a horcajadas, sobre Sasuke. Con una sonrisa llena de ternura, mirándole el rostro completamente sereno, le lavaba el cabello mientras depositaba besos repentinos en sus labios. El azabache mantenía los ojos cerrados, se sentía plenamente en paz, y aunque no la estaba viendo, podía sentir los penetrantes orbes de la pelirrosa comiéndolo por completo.

Luego de unos minutos, Sakura tomó la regadera y empezó a enjuagarle el pelo.

Jajajaja.

—¿De qué te ríes? —cuestionó serio una vez ella había terminado.

—Te ves muy chistoso con el cabello así. Todo mojado, lacio, cubriéndote los ojos y la cara... pareces emo.

Ja ja, graciosa —Sasuke le dio un golpecito en la frente.

De pronto se reprodujo Is This Love de Whitesnake, una canción tan sensual que la tensión inició bruscamente. Además, de algún modo describía los sentimientos de ambos. El cómo Sasuke pasó tanto tiempo queriendo buscarla, preguntándose si hizo lo correcto y sin poder olvidar que la ama. Y cómo Sakura se cuestiona si es que realmente podría estar enamorada de él, se pregunta: ¿será amor?

—¡Ah!... —gimió ella cuando él la embistió. Lo abrazó apretadamente y comenzó a balancearse de atrás para adelante. Sasuke sabía que le gustaba así; de esa manera su clítoris se frotaba con el movimiento.

No puedo parar el sentimiento, he estado así antes

Pero contigo encontré la llave, para abrir cualquier puerta

Las estocadas eran frenéticas, salvajes, incluso el agua escurría hacia los lados; el piso estaba empapado.

Sus manos le apretaban el trasero. Sasuke gemía en los senos de la pelirrosa, y los besaba.

Puedo sentir mi amor por ti, cada día más fuerte

Y no puedo esperar a verte otra vez Para sostenerte en mis brazos

—Sí... Oh Dios... —Sakura tenía la cabeza echada hacia atrás, su cuello colgaba.

Se sentía tan extasiada que ni siquiera podía mantener los ojos abiertos.

Para ella eran sensaciones nuevas, algo increíble que jamás pensó experimentar.

Porque solo el Uchiha había sido capaz de generarle tal cúmulo de placer.

¿Esto es amor? Lo que estoy sintiendo

¿Este es el amor? Que estuve buscando

¿Es esto amor? ¿O estoy soñando?

Esto debe ser amor, porque realmente me tiene atrapada

Se vinieron casi al mismo tiempo. La pelirrosa jadeaba sin pudor alguno, sacudiéndose y arañándole la espalda.

El Uchiha, por su parte, gruñía en las tetas que con tanto fervor degustaba. Y las mordía, al igual que le mordía el cuello.

Marcar a Sakura era su vicio.

Luego la canción cambió, pero ellos -exhaustos- se quedaron en la misma posición: él dentro de ella, sin moverse ni un milímetro.

Corazón de azúcarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora