Miércoles, 15 de marzo, 21:45 horas.
—¿Qué pasa aquí? —La mirada de la madre de Jungkook se iluminó cuando él entró en la cocina, y su vista se aguzó al observar con curiosidad que detrás entraba Jimin. Ye Jin y Hani estaban sentadas a la mesa. Ye Jin grapaba cupones en una cartilla mientras Hani estudiaba química. Jungkook depositó los raviolis en la encimera y besó a su madre en la mejilla.
—Jimin ha preparado algo de cena.
Ye Jin miró al joven con una sonrisa.
—Qué detalle que hayas pensado en nosotros, Jimin.
Este le tendió una caja envuelta en papel plateado con un bonito lazo.
—Para usted, señora Jeon. Le estoy muy agradecido por haberme echado una mano ayer.
—¡No tenías por qué traerme nada! —Pero sus dedos se encargaron rápidamente de desgarrar el envoltorio. Al terminar, suspiró encantada—. ¡Dios mío! —De la caja sacó un suave jersey de lana, pero volvió a guardarlo enseguida—. Es demasiado caro. No puedo aceptarlo.
—Pues claro que sí —se apresuró a responder Jimin—. Estaba en rebaja —añadió con un guiño de complicidad—. Es del color que más le favorece, señora Jeon. Corra, pruébeselo. He guardado el recibo de compra por si no le queda bien.
Ye Jin salió a toda prisa dejando a Jungkook perplejo.
—No sabía que le gustaran las prendas de lana.
Jimin chascó la lengua.
—Seguro que para el día de la madre siempre le regalas cosas de cocina, ¿verdad? —Sacudió la cabeza—. Ya veo que sí. Debería darte vergüenza, Jungkook.
Entonces sonó su móvil y Jimin se irguió de golpe.
—No, otra vez no. Si es otro periodista juro por Dios... —Pero al mirar la pantalla se relajó—. Es Yoon Gi. Debe de haberse despertado y al no encontrarnos en casa se habrá extrañado. Discúlpame un momento. —Al retirarse al lavadero y desaparecer de la vista, Hani aprovechó para dirigirse a Jungkook con interés.
—¿Los ha preparado en tu casa?
—Sí. También ha hecho cannoli; es todo casero.
Hani se mostró entusiasmada.
—¿Cannoli? ¿Dónde están?
—En mi casa. No pensarías que iba a invitarte.
Ella lo miró haciendo una mueca.
—Eres un cerdo. ¿Es verdad que ese jersey cuesta lo mismo que los que venden en YesStyle?
Jungkook negó con la cabeza.
—Ni mucho menos, pero no se lo digas a mamá. Qué contenta se ha puesto con el detalle.
Jungkook se sentó junto a Hani y le escrutó el rostro. Parecía muy cansada.
—¿Has tenido un mal día?
—Sí. No paro de pensar que saben que soy yo quien lo ha contado, aunque nadie me ha dicho nada. La poli ha aparecido durante la quinta hora de clase y se ha llevado a tres de los chicos.
—¿Arin le ha contado a la policía quién la violó?
Hani cerró los ojos.
—Imagino que sí. No ha vuelto a la escuela, pero se rumorea que su padre ha aparecido a primera hora y ha armado la gorda en el despacho del director, así que sus padres deben de saber lo que pasó. —Abrió los ojos. Su mirada denotaba preocupación—. ¿He hecho bien, Jungkook?

ESTÁS LEYENDO
No puedes huir de mi
FanfictionAlguien odia a Park Jimin. Una persona está atormentando a sus pacientes, llevándoles a suicidarse y haciéndolo parecer culpable. El detective Jeon Jungkook deberá detener los crímenes antes de que Jimin salga herido. **************** • KookMin • Ju...