La noche era tan intensa, fría e insoportable, Deanerys odiaba casi siempre la noche pero entre muchas veces le convenía que no fuera de día.
El rey y sus dos nietos fueron los primeros en llegar al comedor. Deanerys y Jacaerys se sentaron juntos dejando a su abuelo en su lugar de siempre. Todos empezaron a llegar, Deanerys reconoció una cabellera blanca, no fue exactamente la que quería ver pero lo reconoció como su tío menor, Daeron.
Nunca había hablado con él dado a que su madre nunca quiso ser cercana a sus hermanos pero igual solo logró hacerse cercana a dos Targaryens en particular.
Cuando en la mesa ya estaban sus primas, tíos, madre, Alicent y su otro hermano. No dudó en sonreír al ver al fin al menor de sus dos hermanos ya que no lo había visto en todo el día. Su madre aún no entraba en trabajo de parto. Aún no sabían qué nombre le pondrían al bebé.
Aegon y Deanerys no llevaban una buena relación pero como personas se daban igual pero el odio salió a flote cuando su tío Daemon se negó rotundamente a casarla con él, rechazando el trato de alianza de la reina. Deanerys no estaba de acuerdo en casarse con él, su corazón ya pertenecía a alguien pero no lo diría en voz alta.
—Oh, pensé que no cenarías.
Alicent se dirige a la puerta, todos en la mesa giraron sus rostros excepto Daemon y Deanerys. Ellos estaban viendo la mesa, Deanerys miraba añorando tocar las fresas que estaban frente a ella, iba a agarrar una pero su hermano Jacaerys se fijó en sus intenciones y le da manotazo que se escuchó por toda la habitación quitándole el protagonismo a su tío menor.
Trataron de disimular, Deanerys tocó el traje de su hermano tratando de limpiar algo invisible que sacó la risa de su tío Daemon que sabía que era una mentira.
—Toma asiento, Aemond.
El menor se sienta frente a sus tres sobrinos, viendo directamente a su sobrina. A quién le dedica una mini sonrisa ya que su mirada bajó a su clavícula, viendo el collar que le obsequió anónimamente. Deanerys volteó su rostro donde estaba su mamá y la vió, observándolos.
El rey empieza a toser dándose cuenta del ambiente tenso tratando de alejar las miradas del tío y su sobrina.
—Como saben, ayer en la noche mi hija Heleana se escapó exitosamente, quiero saber quién fue la o el causante de eso.
La Reina resaltó "la" pero eso no hizo que su nieta confesara, más bien cuando estaban sirviendo la comida, colocaron un cerdo horneado enfrente a su tío, Lucearys volteó a ver a sus hermanos quienes entendieron esa referencia. Empezando a reír pero no tanto.
—El terror asado.
Cuando empezaron a reír a carcajadas, Aemond se dió cuenta de tal cosa que se paró y golpeó con sus nudillos la mesa. Parando las risas del trío.
—¿Podrían cerrar la boca?
Deanerys fue la primera en respoder.
—¿Por qué? Nos estamos divirtiendo.
Aegon se ríe.
—Pero a costillas de mi hermanito.
—¡Silencio! ¿Nunca puede haber paz entre ustedes?
El rey Viserys reclama. Todos los jóvenes bajaron la mirada.
—Me llegó el rumor de que a alguien le han dado un regalo raro.
La voz cantarina de Aegon hace que todos busquen a alguien con algo raro encima. Encontrando a Deanerys con un collar. Ella por supuesto estaba tranquila ya que suponía que su collar se lo había obsequiado su madre.
—¿Desde cuando a tus putas les regalas algo, hermanito?
Aegon había visto a Aemond comprando y perfeccionado ese collar, mientras estaban en el desembarco de rey.
—¿Puedes cerrar la maldita boca, Aegon?
La sonrisa del mencionado crece, haciendo que se vuelva a tensar el ambiente.
—¿A qué te refieres, Aegon?
Preguntó su tío Daemon.
—Me refiero a que Deanerys tiene el collar que mi hermano compró.
Su sobrino mayor habló
—¿Y por eso la llamas puta, imbécil?
—¿Por qué más? Nadie se merece un regalo si no hace algo a cambio.
La cara de Deanerys y la de sus hermanos pasaron de estar serias a estar rojas, no de vergüenza si no de ira. ¿Cómo alguien piensa tan idiotez?
—Muchacho si ellos tienen algo, eso no es problema tuyo —el rey Viserys tose y vuelve a hablar—. Oh, ya veo, estás celoso.
Aegon ríe sin gracia y se levanta de su asiento acercándose a su sobrina.
—¿Por qué estaría celoso? Ella no es más que otra puta.
No contaba con que su hermano menor Aemond también se había levantado pero Deanerys no se quedó callada.
—Tío ¿porqué supones que soy una de eso que dijiste? A ti no te consta y nunca lo hará.
—¡Cierra la boca cuando yo estoy hablando ramera!
—¡Ciérrala tú, no eres nada más que un ebrio inútil!
Cuando Aegon se iba acercando al cuerpo de Deanerys que ya se había levantado, las palabras que escuchó dejaron a todos escépticos.
—Te destruiré si llegas a tocarla un solo segundo, hermano —Alicent veía a su hijo como si un fantasma se había aparecido y los padres de Deanerys también, dado a que Daemon ya se había levantado y también tenía empuñada su daga pero quedó quieto viendo como su sobrino se acercaba a su hermano mayor agresivamente.
—¿Ahora defiendes a pu...— las palabras de Aegon cesaron cuando un puñetazo impactó en su rostro.
Deanerys que estaba frente a su cuerpo escuchando sus gruñidos abrió los ojos tanto que parecía que se saldrían de sus cuencas, como a sus hermanos y abuela.
Daemon nunca había estado orgulloso de sus sobrinos pero esta vez le daba medio punto a Aemond. El rey Viserys se empezó a reír, dándose cuenta que su primer hijo varón no era más que un débil con el ego herido.
Alicent y su padre se levantan rápidamentemente a atender a su hijo y nieto que estaba en el suelo apunto de llorar mientras que su otro hijo y nieto se ido caminando hasta su lugar secreto.
Deanerys se acercó a la mesa, tomó el cesto de fresas y salió de allí en busca de su tío.
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¿List@s para la parte tres?
;)
Aún es muy pronto para que suceda...
"Viserys de la casa Targaryen cerró sus ojos y se durmió. Jamás despertó, entonces estalló la tormenta y danzaron los dragones."
Perdón porque los demás no defendieron más a Deanerys, quería darle una parte a Aemond y la obtuvo.
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Secreto Targaryen
Fiksi Penggemar"Amar no es para débiles pero te hace saber con cada parte de ti que tienes una debilidad".
