Cuando Deanerys sale dejando a todos aún procesando la escena que se acaba de presenciar en busca de su tío.
Lo encuentra, dentro de la jaula de su dragón, Darrai, el gran dragón negro junto con sus escamas y sus ojos azules brillantes. Descendiente de Balerion, el viejo dragón de su abuelo. El dragón simpatizaba mucho con Deanerys y Aemond.
Sabía que Deanerys es su protectora y la que lo crió. Al tío de Deanerys solo lo dejaba acercarse pero no que lo montara. Deanerys lo vió en un huevo, y ahora mira al colosal frente a ella.
—Tío, traje fresas.
Le muestra el cesto mientras se sienta al lado de Aemond. Darrai se duerme nuevamente, ellos solo están sentados en el suelo viendo a la luna.
—Lo siento, siento mucho como te trató mi hermano, no te lo mereces, más bien, ni siquiera mereces que yo te hable.
—Gracias por defenderme...
Mientras los dos empezaban a tomar fresas para masticarlas y comerlas, Deanerys se dió el tiempo de detallar a su tío.
Su cabello blanco no tan largo como el de ella pero muy bien cuidado, su mandíbula muy bien definida, su cejas no tan pobladas, y, su ojo violeta. Digno de un Targaryen. A Deanerys le dió una punzada de culpa cuando recordó que estaba tuerto por culpa de su hermano.
—Las fresas están muy dulces, ¿no lo crees?
Deanerys asintió como tonta viendo los labios que honestamente se veían apetecibles de Aemond, como lo interior de la fresa dejaba sus labios rojos y húmedos. Deanerys se vió obligada a apartar la mirada y guiarla hasta su dragón que tenía un ojo abierto, observándolos.
Deanerys se empieza a reír de los nervios al ver a Darrai viéndolos, dicha risa provoca que el mastodonte cierre lo ojos.
—Tu risa es satisfactoria... lo relaja y a mi también, la extrañaba.
Desnerys vuelve la mirada a su tío que ahora está observándola. Solo su hace una media risa mientras toma otra fresa y la mete a su boca, aún viéndolo, la chupa mientras la muerde provocando emociones incontenibles sobre Aemond que ahora quita la mirada de ella, sonrojado.
—¿Tío, en serio tú me diste este collar?
Aemond tragó duro, lo había perfeccionado, aún tenía un dedo con una herida poco profunda, que había sido curada. Le colocó adornos de oro y en logo de la casa Targaryen.
—Si...
La Reina le confesó que mandaría a su hermano a querer enamorarla para después deshonrarla a ella y a sus padres.
Aemond no lo permitiría, aunque él quisiera deshonrarla, quitarle la pureza e inocencia que su cuerpo aún no perturbado tiene, quería explorar más allá de sus vestidos manga larga y largos, una vez la vió accidentalmente, de espaldas, estaba en la tina caliente, vio su pálida espalda, como su cabello blanco y largo caía hacia un lado sobre esta, claramente después se fue a meter a su habitación para revolver su asunto pendiente y desde esa noche él no ha dejado de fantasear con Deanerys.
Él rara vez ha sentido miedo pero al rechazo que su sobrina puede darle, ¡dioses! Eso le da escalofríos y precisamente los que debería.
—¿Sabes que significa prohibido, Deanerys?
Su sobrina lo vió sin entender pero respondió.
—Que no se permite.
—¿Sabes que me gustan mucho las fresas, no? A ti también.
Ella asiente sin dejar de verlo.
—Pues imagina que comer fresas fuera prohibido pero aún así, las estamos comiendo porque nos gustan.
Deanerys se imaginó la vida sin fresas y le empezó a doler la cabeza.
—Aún si fueran prohibidas, las seguiríamos comiendo o solo observarlas, imaginando qué sabor desbordan. Si será dulce o amargo. No lo sabremos, hasta probarlas y aún así serán las frutas prohibidas.
Deanerys entendió la referencia cuando estaba su rostro unos centímetros del rostro de su tío que se había acercado lentamente, creando una tensión que realmente era intensa pero intensa disfrutable.
—Aún así ¿comerías la fruta prohibida?
Su tío arrastra las palabras haciendo que su aliento llegue hasta su sobrina, oliendo las fresas que había masticado recientemente.
—Lo haría.
Eso fue lo suficientemente para que su tío pegara sus grandes, pálidas y venosas manos hasta el rostro de ella para poner sus labios sobre los de ella agresivamente. Deanerys se sumió en un solo pensamiento.
Quería más.
Ella levantó su mano para llevarla a la garganta de él para acercarlo más, ejerciendo presión, haciendo que su tío soltara gruñidos sin vergüenza. Ella empezó a tocar los brazos de él, lo duros y lo muy fuertes que se sentían. Él bajo una de sus manos a la cintura de ella para apretarla y soltarla de vez en cuando, como si de un gato se tratara, pegándola más a ella. Cuando logró ponerla a horcajadas, ella llevó sus manos hasta el cabello de él, apretando.
Nunca lo admitiría pero a Aemond le gustó. Él pensó ciegamente a que ella sería sumisa pero no, encontró a un ser dominante, su ser dominante.
Después de unos momentos, antes de pasar hacer algo realmente indebido, él se separó pegando la frente con la de ella.
—No-No podemos.
Jadeante él la rechazó. ¿Él acababa de rechazar a Deanerys Velaryon Targaryen? Si, lo hizo.
Deanerys no hizo más que levantarse y irse a su habitación. Cuando llego se vió, vio su reflejo, se veía como si un dragón le había pasado encima y eso que, fue solo un beso.
Las lágrimas no tardaron en aparecer, ella nunca había dudado de ella pero, ahora, lo hacía. ¿Acaso no era suficiente para lograr que su tío accediera? ¿Necesitaba ya no ser virgen para que él quisiera? Para ella ser virgen no constaba de cuerpo si no de pensamiento.
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Pobre Deany, está por primera vez en su vida sintiendo inseguridad
:(
¿Qué les pareció el capítulo?
Aún no tengo experiencia pero daré lo mejor.
;)
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Secreto Targaryen
Fanfic"Amar no es para débiles pero te hace saber con cada parte de ti que tienes una debilidad".
