Al día siguiente vieron mejorías drásticas en el Rey Viserys, así que cómo no había ningún evento, la Reina realizó un torneo, no uno cualquiera, uno de dragones. En sí era para muestres si tú dragón era más poderoso que los demás pero si hacías trampa, matan a tu dragón. En sí solo estarían personas que tenían un dragón. Targaryens.
"Sangre y fuego".
Solo los que querían de la familia se presentarían, un gran campo con un centro donde se encontraba el rey y la reina con su padre. La princesa Rhaenyra niño iba a presentarse, estaba en gestación. Aún así también la preocupación que sentía no era normal. La reina actuaba con mucha felicidad, ella no soportaba a nadie, lo cual la puso bajo la lupa ya que ya estaba al tanto de la desaparición de su nieta.
Por otro lado, en uno de los jardines del castillo Targaryen, se encontraba una adolorida recuesto despierta Deanerys. Apenas se pudo parar de dolor para irse directo a su habitación, hubiera sido victoriosa la entrada si no se hubiera encontrado con su hermano menor, Lucerys, quién se asustó al verla en esas condiciones, el mencionado se sorprendió aún más al verla escurriendo sangre por cada paso que daba.
—¡Dioses! —se acerca a ella para intentar quitarle peso, recostando su cuerpo al de él—. ¿Estás bien?
Ella solo le dedicó una mirada de obviedad, apesar de estar en esa situación ella se ríe. Hace que su hermano se ponga sonrojado de la vergüenza, era obvio que no estaba bien.
—Lo siento es obvio ¿quieres que llame a alguien?
—Primero llévame a mi habitación Luke, por favor.
Empezaron a caminar pero aún así lentamente, Deanerys sentía que la habían aplastado completamente. Se sentía moribunda, pudo sentir un poco de lo que siente su abuelo. Se aferraba a su hermano como si de su vida dependiera llegar a su habitación. Su hermano se veía como si solo la quería ayudar pero por dentro quería averiguar quién era el culpable, él mismo si podía lo haría pagar caro el haber maltratado a su hermana de dicha manera.
Cuando llegaron a la habitación Deanerys ni siquiera quería acostarse. Simplemente se sentó pero al ver que su hermano quería acostarla le paró.
—No, Luke, prefiero estar sentada, me duele demasiado la espalda.
Su hermano fue rápidamente a traer a una curadora antigua, siempre estaban en las cocinas, nunca decían nada de quienes curaban, sabía que si su hermana no quería hablar de quién fue ella tampoco hablaría de la situación a la que acudió.
Se encontró con una señora vestida con un traje negro y un velo gris cubriendo su cabello entre el jardín. Su nariz grande, ojos oscuros, piel clara.
—¿Usted es sanadora?
Ella solo lo vió y asintió dándole una reverencia de las cuales el pequeño príncipe no tenía tiempo.
—Ayúdeme —la señora le buscó alguna herida con la mirada—. No a mí, quiero que ayude a mi hermana.
La señora subió la mirada al escuchar que se trataba de su hermana, ya sabía que la buscaban. Afortunadamente nadie sospechó, siempre veían al joven príncipe corriendo. La señora llamó a una muchacha también le hizo una reverencia al príncipe, Lucerys la reconoció como Elia, la conocía por su hermana, no dudó en dejarla ir con ellos ya que ayudaría a la sanadora a traerle cosas.
Cuando las tres personas entraron se encontraron con una Deanerys sin nada puesto en la parte de arriba y de espaldas, su espalda estaba llena de sangre, tenía partes abiertas, Lucerys se imaginaba que así tenía todo el cuerpo.
—Deany, traje ayuda. Sé que no le querrás provocar más preocupaciones a mamá pero creo que debería ir y decirle que apareciste.
Deanerys solo miraba hacia fuera de la ventana, a la nada.
—No lo hagas aún, no estoy curada, ni siquiera estoy limpia.
Su hermano no tuvo opción, aceptó.
Las mujeres se acercaron y la señora vió los ojos violetas de Deanerys, llenos de sed, no cualquier sed, sed de sangre.
—Parece que has perdido mucha sangre, ¿te sientes bien?
—Mareada.
Apesar de querer ser fuerte porque su hermano estaba presente, sentía que todas las cosas en la habitación se movían.
—¿Con qué te pegaron?
Deanerys tragó duro, su hermano estaba al otro lado de la habitación, escuchando también.
—¿Puede solo curarme?
La señora asintió y empezó a pedirle paños húmedos a Elia, para pasarlos por la espalda de Deanerys. La que solo daba suspiros sonoros, de vez en cuando gimiendo por el dolor y ardor que sentía.
Deanerys no se la dejaría fácil a los verdes, sabía que ellos pensaron que torturarla sería una victoria pero será una derrota.
Cuando la señora empezó a pasar paños por el rostro ensangrentado de Deanerys. Ella cerró sus ojos.
—Látigo.
El murmuro de la pelo blanco salió tan bajo que solo la curadora alcanzó a escucharlo. ¿Acaso querían matarla? Ni siquiera la señora lo dudaba.
—Te vendré a cambiar más tarde los vendajes, trata de no moverte tanto.
¿No moverse?
—Pero yo quería estar en el torneo.
La señora la vio como si un tercer ojo le había salido en la frente.
—Princesa, sin ofender pero ¿acaso está loca? ¿Cómo se le ocurre que podrá montar a su dragón en esas condiciones.
—Asistiré pero, estarás en las gradas, por si algo me pasa, te dejo mi vida en tus manos.
La terquedad y brusquedad de Deanerys salía a flote. La señora no hizo nada más que hacer una reverencia, llevándose a Elia para suministrarse materiales por si algo ocurría en el torneo.
Lucerys se acercó a su hermana que estaba cubierta de vendajes.
—¿Acaso te volviste loca? No saldrás y participarás en el torneo así.
Deanerys se paró lentamente, viendo a su hermano.
—Debo demostrar que esto no es suficiente para acabarme, hermano.
—Te puedes lastimar más Deany, no quiero perderte.
Los ojos llorosos de su hermano rompieron su corazón, ella levantó su mano y la llevó hasta el rostro de Lucerys.
—No lo harás, mi pequeño. Ahora sal, me vestiré para ganar el torneo.
Su hermano salió, y se alejó. A unos metros de la puerta de Deanerys había alguien que se estaba debatiendo en entrar o no.
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¿Qué piensan de este capítulo?
Dueles Luke.
Aveces si odio a Aemond, perdón.
¿List@s para el torneo y la cara que pondrán los verdes al ver a Deany? :3
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Secreto Targaryen
Fanfiction"Amar no es para débiles pero te hace saber con cada parte de ti que tienes una debilidad".
