Al llegar a su dormitorio, Damián se encerró en el baño, recordando lo sucedido, Maldijo mil veces a Richter por haberlo sacado de su ensueño, y evitar que concluyera.
Más tarde, cuando ya se encontraba un poco más tranquilo, en la soledad de su cuarto, se recostó sobre su cama, miraba hacia el techo como si fuera lo más interesante, se daba pequeños golpes en la frente con su puño cerrado... ¿Qué había hecho?, Se había dejado llevar por sus instintos naturales cuál animal, y es que todo en ella lograba alterarlo de muchas formas, al menos había logrado comprobar lo que quería saber, ella sentía lo mismo y no había forma de que su cuerpo le haya mentido. Era él quien provocaba ese efecto en ella, era dueño de sus deseos, así como él se sentía pertenecerle por completo.
~Nadie podría cambiar lo que significas para mí, y aún después de todo, sigues siendo lo único que quiero~ se lamentaba para sus adentros hablandole a su recuerdo que no salía de su mente
Pero es que en ese momento, en su cabeza, por primera vez oyó como resonaba una voz en su interior que ordenaba "haz lo que sientas, no estaremos aquí para siempre", y decidió hacerle caso.
Porque todo este tiempo camino ciego, siguiendo las órdenes de su familia al pie de la letra, sin quejarse, esforzándose porque lo reconozcan, por enorgullecerlos, pero ellos ni siquiera lo trataban bien, sabía que no eran amables ni cariñosos, eran más bien autoritarios y severos, lo humillaban con sus desprecios, con sus comparaciones, lo hacían sentir insignificante sin ningún motivo. Y, inconsientemente ella lo había hecho llegar a la conclusión de que ni él, ni nadie merecía ser tratado de ese modo. Por eso, por primera vez sintió nacer un deseo propio, un anhelo, algo que él quería para sí, sin importar lo que ellos dijeran o lo que provocase, quería estar con ella, sentía que la necesitaba, y pensar en que se la arrebataran, ya sea su hermano, el tiempo o la distancia, de pronto no era una opción, al menos dejaría una huella imborrable en su cuerpo, creyó que era egoísta, pero sintió como ella deseaba lo mismo, ya no podía dar pie atrás.
...
Al día siguiente, aún se lamentaba por haber actuado de esa manera tan vulgar, pero más lo hacía por no haber podido concretar lo que tanto anhelaba, aunque verla actuar esquiva y tan nerviosa hoy lo hizo sentir victorioso, y aliviado, quería tenerla así, temblorosa ante su presencia, lo que habían hecho el día anterior, solo había quedado pendiente, porque no había forma de seguir conteniendose, él sería quien quedara grabado en su vida y no su hermano.
La miraba como acechandola nuevamente, y en su mente le dedicó unas palabras como si pudiera oírlo:
~¿Cómo te puedo explicar, que me siento morir por las ganas que tengo de tenerte?, Que desde nuestro encuentro siento que mi piel no me pertenece a mi si no a ti, porque solo tú logras hacer que se me erice, ¿Cómo has podido dejarme así?, ¿Cómo te atreves a huir de mi?, No podrás seguir escapando eternamente, porque el deseo ardiente no solo crece en mi, se derrama como lluvia entre tus piernas, vendrás a mi y me pediras de rodillas hacerte mía~
Anya apretó sus piernas al oír sus pensamientos, odiaba pensar en darle la razón, pero está vez si que la tenía, aunque el sentimiento era recíproco, él nunca lo admitiría, pero ella lo tenía a su merced, solo había pensado en ella, aunque se estuviese engañando en aquella relación sin sentido, sabía que haría cualquier cosa por probar de ella y por primera vez se sintió altanera de cierta forma.
...
Durante el receso, Anya estaba junto a Becky y su novio, cuando alguien le llamo para darle un recado:
~Forger, Adam dice que está en el salón de imperiales, que lo ayudes con algo~
Anya agradeció esa huida de la interrupción que sentía al estar entre esos dos enamorados, camino por los pasillos de la academia y entro allí, pero quién la esperaba no era quien creía.
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Imposible | DamiAnya
FanfictionLlega un momento donde nuestras emociones hacen vacilar nuestros pensamientos, haciéndonos dudar de nosotros mismos, adentrandonos en una batalla que parece interminable, que nos dificulta distinguir lo que es o no correcto. No me arrepentiría si m...
