XXIII | Retornar

3.8K 257 109
                                        

Las campanas que advertían el regreso a las clases sonaron con fuerza, retumbando en cada uno de los pasillos de la academia así como en el patio, asegurando que todos los alumnos la oyeran y se dirigieran a sus respectivos salones.

Damián y Anya la escucharon, era imposible pasarla inadvertida, pero aún así, aquello no les hizo demostrar ni una intención de separarse, continuaron besandose apasionadamente, haciendo crecer ese fuego en su interior, pronto un silencio ensordecedor se adueñó de los alrededores, ya no quedaban estudiantes revoloteando por ningún lado.

El momento perfecto para retomar en lo que habían quedado...

Damián avanzo despacio, haciéndola caminar en reversa hasta llegar al lado del mesón, sin soltar sus labios, colo sus manos bajo su falda y la desprendió de su ropa interior, dejándola que se deslizara por sus piernas hasta tocar el suelo, la levanto y la sentó sobre la mesa, se desató el botón de su pantalón y libero su entrepierna endurecida, separó sus piernas con brusquedad, mientras la miraba fijamente a los ojos, se acercó para buscar abrir sus puertas que lo recibian cómo esperándolo ansiosos, y cuando las encontró entro sin siquiera golpear, en dos movimientos ya estaba completamente adentro, la pudo oír gemir de dolor, y ver su expresión que le pareció tan exitante, se movió despacio para asegurar convertir aquel dolor en placer, ese que él estaba experimentando y que se sentía tan bien, no quería hacer ningún ruido que alertara a cualquiera que pudiera rondar cerca, pero era inevitable, su sola respiración podía oírse a cierta distancia, al fin entendía cuando los demás hablaban sobre estar en el paraíso, aunque esto se sentía incluso mejor, pronto comenzó a moverse con más rapidez, no pudiendo resistirse a hacerlo, se sostuvo de sus muslos y los apretó con fuerza, sus gemidos se escuchaban a la par, por más que trataban de contenerse de hacerlos, habían momentos en los que simplemente se escapaban de sus labios, sintió como ella de pronto cerraba un poco sus piernas, y él se las volvía a abrir de golpe, observó su cuerpo contraerse y entendió que estaba llegando a su límite, y aunque él quisiera permanecer haciendo esto el resto de la tarde, o de su vida, su cuerpo lo traicionaba y le decía que en cualquier momento iba a explotar, y es que se sentía desbordado de tantas sensaciones que sentía por primera vez, ella se ha de sentir de la misma manera, continúo moviéndose veloz hasta que estalló, soltó un fuerte gemido cuando lo hizo, se acercó para besarla aún estando dentro, como agradeciéndole por permitirle ser él el primero que probará su interior, y ella le correspondío aunque casi sin aliento.

Se quedaron un momento así, tratando de controlar sus respiraciones, con sus frentes unidas, y una vez que lo hicieron se separaron, y se arreglaron las ropas.

Anya estaba un poco avergonzada, su altanería desapareció por completo al caer en cuenta en lo que habían hecho, sus piernas aún temblaban, hubiera querido pasar al baño a limpiarse, aún sentía como su líquido escapaba de entre sus partes, pero no podía, no después de escucharlo decir:

~Llegaremos tarde a nuestra clase, nos pondrán un Tonitrus... Pero si no aparecemos nos pondrán dos~ dijo seriamente mientras se acomodaba su capa

...

Becky llegó al salón de clases y se sorprendió de no ver a su amiga allí aún, se asustó cuando vió al profesor entrar al aula y notar que ella aún no aparecía, miro en todas direcciones esperando que hiciera su gran entrada justo a tiempo pero eso no pasó, en su lugar se encontró con la mirada igual de perdida que la de ella, de los dos amigos de Desmond, él tampoco estaba allí, los tres intercambiaron miradas de incredulidad, ¿Dónde estaban?, ¿Por qué juntos?.

La clase comenzó, el profesor no pareció notar la ausencia de ambos alumnos hasta que los escucho tocar la puerta y entrar al salón, interrumpiendo la clase. Todas las miradas recayeron sobre ambos, sobretodo la de sus amigos que esperaban escuchar una buena explicación.

Imposible | DamiAnyaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora