XXVI | Rivalidad

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Anya iba sentada en el vehículo, estaba un poco nerviosa, no lo había vuelto a ver después de que la besara, y temía que está vez lo volviera a hacer, sin duda ahora iba a rechazarle, pero, ¿y si lo tomaba a mal?, ¿y si Damián tenía razón y podía ser peligroso?, aunque sus sospechas eran tal vez injustificadas, él no conocía demasiado a su hermano, Demetrius era alguien tranquilo, amable, era una persona correcta y educada, debería estar más calmada, lo más seguro era que se lo tomara con la madurez que lo caracterizaba, o eso esperaba.

Pensaba en todo eso mientras jugaba con sus dedos y se mordía los labios, se habían detenido hace un par de minutos y el chófer aún no le abría la puerta, así que decidió abrirla ella, cuando lo hizo y se bajó del auto, miro en todas direcciones hasta que los vio a una cierta distancia, conversaban a un nivel de voz bajo que no alcanzo a oír.

Él al verla sonrió de lado y se acercó a saludarla:

~Lamento hacerte venir en uniforme, hubiera preferido tenerte a mi lado con un hermoso atuendo, pero ya sabes, no quiero que la gente comience a hablar~

~Entiendo, sobretodo después de lo que están pasando...~ propuso el tema para intentar con ello que él mantuviera la compostura

~¿Lo de la denuncia?, Me tiene sin cuidado, si resulta ser cierto, de igual forma no tiene que ver conmigo~ se desentendió del tema mientras caminaba a unos pasos delante de ella, aunque en sus pensamientos se escapó:

~¿Ir a la cárcel?, Más conveniente sería que resultaran muertos~

Ante esas palabras, Anya abrió los ojos mientras miraba su espalda, no la dejo de sorprender la frialdad con la que lo dijo, aunque sabía que ellos como padres habían sido muy ausentes, pensaba que con él habían sido un tanto diferentes que con Damián, ya que al menos a él lo elogiaban siempre, y parecían orgullosos de su desempeño.

Lo siguiente que hizo fue, tras una puerta, escuchar los pensamientos de alguien con quién se reunía, cuando terminó le contó que aquel hombre no le creyó en absoluto, y él agradeció contar con su ayuda, se acercó a ella, tomo su mejilla y está vez pregunto:

~¿Puedo besarte?~

Y ella agachó la mirada, una clara respuesta negativa ante su pregunta

Él levanto su rostro tomándola desde la barbilla con suavidad y pregunto:

~¿qué sucede?, ¿es que te avergüenza?, ¿te hago sentir incomoda?, O tal vez... ¿hay alguien más?~

Anya lo miro con los ojos abiertos, delatandose con la mirada, trago saliva y guardo silencio, le fue imposible negarlo y mentirle, o afirmarlo cuando Damián le había advertido que no hiciera nada... Y entonces lo escucho adivinar:

~Es Damián, ¿no es así?~

Ya lo sabía, su chófer se lo había anticipado, los vio interactuar íntimamente antes de que ella subiera al vehículo, y además que él ya había sospechado de las intenciones de su hermano con anterioridad, ¡No podía creerlo!, Alguien tan insignificante como él estaba interfiriendo en sus planes, ¡No podía permitirlo!, ¿Qué más podía hacer?, Hasta ahora había ejecutado su plan a la perfección, se había comportado como todo un caballero para conquistarla, ¿por qué se fijaría en alguien patético como su hermano teniéndolo a él?, ¿Acaso Damián se estaba vengando por su propia inferioridad?, O lo hacía simplemente porque quería verlo destruido, destrozado, vuelto loco... Y es que eso es lo que pasaría si lograba arrebatarsela, ¡No podía vivir sin ella!, sin sus advertencias, sin sus habilidades, ¡No podía simplemente renunciar a todo lo que había construido!, Y necesitaba de ella para lograr llegar hasta la cima de sus ambiciones, ¿en qué momento su maldito hermano la había hecho dudar?, aún así él seguía teniendo ventaja ¿no?, Después de todo hasta el momento incluso se había ganado a su madre, debía apresurarse y lograr que su padre también este de acuerdo en su unión, y así tal vez la presión de sus padres la ayuden a decidir que definitivamente él era la mejor opción.

Imposible | DamiAnyaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora