Cada paso que he dado, en cada lugar en el que he estado creyendo estar en completa soledad y bajo la luz que me brindaba la creencia de que lo que veian mi ojos, era todo, no había más. Debía aceptarlo y vivir la vida, feliz y agredecida y simplemente encanjar con lo que supuestamente se concideraba ser una persona "normal". Hoy todo esa falsedad se había extinguido, como si vertieran un balde de agua fría sobre mi rostro, había despertado de un sueño gris, donde los colores no existían, el camino de penumbras había terminado, hoy había muerto, y renacido en un mundo completamente nuevo en donde seres sempiternos de luz y de gran oscuridad compartían este plano de existencia con nosotros, los mortales; los cuales pocos conocían esta verdad y la gran mayoría se negaba a admitir, menospreciando y ridiculizando a quienes la experimentaban, hoy yo formaba parte de ese pequeño grupo de marginados.
Sentada a la orilla de la cama, tratando de comprender, no deja de pensar en el mundo que acababa de descubrir, aquel dragón que me protegía y guiaba, por otro lado aquellas almas que aun vagaban atormentadas y las entidades de gran maldad, que podían manipularnos a su antojo, aunque el recordarlo me hizo comprender que la maldad que había visto hace unos momentos en ese lugar, no era toda la oscuridad que existía, recordé aquella niebla oscura que cubría aquel extremo del lugar y el terror que me causó provocó que un escalofrío me recorriera por todo el cuerpo y un fugaz dolor en el estómago ocasionó que me encogiera, finalmente el malestar pasó; me recosté en la cama, cerré los ojos intentando dormir, pero me sentía observada y los frecuentes escalofríos, lo impedían, sabía que no podría relajarme fácilmente, al menos no, sin ayuda. Fui hasta el baño, sigilosamente para no despertar a los chicos, podía sentir que alguien caminaba detrás de mí, enseguida encendí la luz del baño y con temor vi mi reflejo en el espejo esperando ver algún ser oscuro detrás mío, pero para mi gran alivio solo era yo, así que abrí la puerta del botiquín y tome el frasco de pastillas que habían recetado a Elena durante un periodo de gran ansiedad, tomé una píldora y un vaso con agua del grifo, bebí un poco, dejando que el líquido fresco bajara por mi garganta calmando un poco aquella impresión, cerré el botiquín, salí del cuarto de baño, aunque no había visto nada, la sensación de estar siendo observada no desaparecía.
Cerré rápidamente la puerta de mi habitacíon y corrí a mi cama. La tenue luz de la calle se filtraba por mi ventana manteniendo en penumbras el lugar, estaba a punto de tomar la pastilla cuando un fuerte sonido proveniente del jardín, me sobresaltó, cubrí mis ojos con la mano; esto no podía estar pasando, no aquí, no ahora...pero, podía quedarme así toda la noche o ser valiente.
Me tranquilice y el silencio retornó, eché un vistazo a mi alrededor y mire por la ventana sin lograr ver nada, me senté sobre la cama dispuesta a ingerir una cuarta parte de la pastilla, pero está ya no se encontraba en mi mano, la había soltado, disolviéndose en el fondo del vaso.
Toc, toc...
Nuevamente tocaron a la ventana, con gran velocidad deje el vaso sobre la mesita de noche y me oculté bajo el cobertor.
Toc, toc...
No podía ser real, mi cuerpo se estremeció y el llanto brotó descontroladamente.
- Tranquila mi pequeña, no hay nada que temer - dijo sigurd con serenidad.
El saber que sigurd seguía a mi lado, protegiéndome, me tranquilizó.
Toc, toc...
- Emma.
Escuché que alguien llamaba desde afuera. Salí de la cama con lentitud hasta llegar a la ventana, pero nadie se encontraba ahí afuera.
Toc, toc...
El sonido me alarmó, retrocediendo un paso, una silueta oscura se posó por fuera de la ventana, la aparición me asustó a tal punto que se me enredaron los pies y caí de sentón.
La sombra se fue haciendo cada vez más grande a medida que se acercaba a la ventana, sin lograr distinguir nada por la escasa luz, no fué hasta que pegó su frente sobre el vidrio y con la mano cubrió su vista de cualquier reflejo que impidiera ver a través de la ventana, acción que me causó temor, sin embargo permitió que reconociera a la persona que estába del otro lado.
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El Protector
FantasiSINOPSIS Las expectativas sobre mi futuro nunca fueron las más ambiciosas, sólo buscaba aunque sea una sola vez, montar una exposición de mis pinturas, seria feliz el resto de mi vida, pero dios, universo, como ustedes quieran llamarle, tenía plane...
