Un nuevo cadáver.
Ni siquiera puedo procesar la información que me llega de Raúl, mi jefe.
O mejor dicho, un cadáver antiguo.
Hoy han encontrado el cuerpo de otra mujer, con un corte en la yugular, pero la autopsia revela que esa mujer fue asesinada un mes antes de que encontraran a Samantha en la riera.
Varias preguntas rondan mi mente, pero de momento nadie puede responderlas.
¿Cómo es posible que lo encuentren ahora?
Suspiro mientras bloqueo el teléfono con la información de Raúl, y me adentro a la oficina del perfilador criminal.
—Buenos días, Nina. —Me saluda un señor que parece rondar los cuarenta, va vestido con unos tejanos azul claro, y una camisa de color blanco.
Señala la silla que tiene delante indicándome que me siente.
—Buenos días, Jeff. —Saludo mientras me siento delante suyo.
En su mesa veo los informes que le he hecho llegar de la autopsia y del escenario del crimen de Samantha Hidalgo. Yo no los miré, no sé si sería capaz de ver el cuerpo de la mujer y poder seguir relacionándome con el culpable de ello.
—Le he echado un vistazo a lo que me enviaste. —Me dice abriendo la carpeta. —De hecho hoy me ha llegado otro informe. —Me dice, mientras abre un cajón y saca otro archivo. —El de la mujer que acaban de encontrar. —Me lo pasa.
Abro y me topo de lleno con una foto de un cadáver de una mujer que parece entre los veinticinco y los treinta años, morena, el pelo largo y lacio, aunque revuelto y encrespado, entiendo que por el tiempo que ha pasado antes de que hayan encontrado el cadáver. Va vestida con unos pantalones de chándal, y un abrigo.
Un corte limpio y seco le atraviesa todo el cuello. Su cuerpo muestra claros indicios del inicio de descomposición. Trago salvia, cerrando de nuevo la carpeta sin querer ver nada más.
—No la han identificado todavía. —Me dice, ahora me pone una foto de Samantha delante. Intento apartar la mirada pero no estoy a tiempo. La imagen de Samantha en el suelo, sobre la vegetación, cerca del rio, me golpea.
Ella también va vestida con un abrigo largo, y unos tejanos y lleva botas hasta la rodilla. Su pelo rubio se esparce a su alrededor, y el mismo corte que el de la otra chica le adorna el cuello.
—Quien ha hecho esto, es la misma persona que ha matado a Samantha Hidalgo. —Dice Jeff dejando delante de mi otra foto del nuevo cuerpo encontrado.
—¿Dices que Marco Renaldi ya había matado a otra chica? —Cuestiono bastante sorprendida. Jeff sacude la cabeza.
—No, digo que el autor es el mismo, que haya sido Renaldi o no, eso es otro tema. —Me explica.
—¿Qué has deducido?—Digo queriendo que me cuente cual cree él que es la personalidad del asesino, y cuales cree que son sus motivaciones.
—Primero de todo, que hay dos o más escenas del crimen, no las mataron donde las encontraron, fueron fallecidas en otro lugar, transportadas y depositadas como las encontraron. —Empieza su explicación. —La única escena de la que podemos obtener información, es esta, una escena secundaria, ya que no es donde mataron a las mujeres. —Dice señalando las dos fotografías encima de la mesa. —Nos muestra una escena organizada y conciencia forense por parte del sujeto. —Menciona. Entiendo la conciencia forense como que el asesino trabajó a conciencia en no dejar ningún indicio que le pudiese relacionar con él.
—No es un depredador sexual, a pesar de que ha matado a dos mujeres guapas, y jóvenes. —Expone. —No las violó, ni siquiera les quitó el abrigo que llevaban a la hora de la muerte. —Me dice señalando las dos fotografías que tengo delante. —Hay veces que los asesinos pueden sustituir la penetración con las puñaladas. —Manifiesta.
ESTÁS LEYENDO
Inocente
RomanceNina, una periodista intrépida, se adentra en el misterioso caso de Marco Renaldi, el principal sospechoso en el asesinato de Samantha Hidalgo. Lo que descubre la hará dudar de todo lo que creía saber. En su búsqueda de la verdad, Nina se ve atrapad...
