Jeongyeon pensó que vivir con Sana iba a ser pan comido.
Habían sido amigas durante seis meses y se llevaban muy bien.
Sin embargo, las cosas empezaron a ponerse un poco incómodas después de que se despertaron en la misma cama la mañana después de la fiesta de inauguración de su apartamento, ambas desnudas y con una gran resaca.
Por otro lado, Nayeon está feliz con su relación con Mina y el vínculo que ha desarrollado con la hija de su novia, Momo.
Sin embargo, hay una cosa a la que finalmente tendrá que enfrentarse: confesar su relación a sus padres.
