Capítulo 24: La verdadera esencia

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Volviendo a la pequeña aldea, Feifei estaba adolorida y vio a su atacante.

-¿Por qué lo has hecho? -Gritó enfadada.

-Porque me has traicionado... -Sentenció Qi Yue desapareciendo y reapareciendo a su lado. La cogió del cuello y la miró con desprecio. -Nunca me imaginé que fueras una traidora.

-Lo hice por nosotros... nuestro destino es ... -No pudo articular palabras porque Song Qi Yue apretaba demasiado.

-Nosotros nada.. te lo he dicho mil veces, no voy a casarme contigo. -La arrojó al suelo. -No te permitiré regresar al reino... estás desterrada.

Mientras él enseñaba a Qing Fei a ser más filial, éste fue atacado por la Diosa de la guerra y él le devolvió el golpe. ¿Quién ganará esta vez?

-¿Por qué defendéis tanto a esta gente? -Preguntó un indignado príncipe de los cielos. -Son todos unos pecadores que...

-¿Por el hecho de haber nacido en este reino? -Contestó ella con una pregunta. -Me parece lo más estúpido que he oído en la vida, aparte de racista.

Al darse ella la vuelta, el príncipe volvió a cogerla del brazo.

-Princesa Feng Yan Li, creo que olvidas que nuestro destino está sellado.

Ella volvió a soltarse y mirándolo con rabia le contestó.

-Fue un acuerdo hecho por mi madrastra y por vos... -Le contestó. -Yo nunca estuve de acuerdo.

-Y por eso dejaste que él te tomara, ¿verdad? -Tian Bai recriminó enfadado. -Fuiste su mujer, a saber qué has hecho con él.

La princesa estaba en shock. Esto se estaba saliendo de las manos, ¿de qué diablos estaba hablando el príncipe Tian Bai? ¿Estaba celoso? Ella negó con la cabeza. Sabía perfectamente que no podía ponerse en ese estado porque nunca han interactuado más de tres palabras.

Song Qi Yue escuchó las palabras que Tian Bai soltó a Yan Li, por tanto dejó de pelear con la hermana de éste y con su prima para desaparecer y aparecer al lado de la pequeña princesa. Ella se sobresaltó y Tian Bai se molestó. El rey demonio sonrió sarcásticamente y agarró fuerte la cintura de Yan Li. Acto seguido la besó con pasión en los labios. Ella quería soltarse, pero él la agarró fuertemente y le metió la lengua delante de Tian Bai. Después de quedarse sin aire, la mordió en el labio inferior y la soltó. En su mente pronunció unas palabras mirando los labios de Yan Li.

-Efectivamente, ha sido y es mi mujer... -Le confirmó sin ningún tipo de remordimientos con una sonrisa en los labios.

Los ojos de la princesa se sorprendieron y cuando iba a negarlo, sus labios se sellaron y no se podían abrir para nada. También intentó mover su cuerpo, pero se puso tenso y no logró reproducir ningún movimiento.

-Se pone nerviosa solo de recordarlo... -Confesó el rey demonio. -¿Aún así me la quieres quitar?

La imagen que Tian Bai empezó a formularse en su cabeza estaba haciéndole perder los estribos, así que decidió atacar al rey demonio y éste, aprovechando la distracción, empujó a Yan Li dentro del campo de protección. Los niños que ella rescató la abrazaron fuerte.

Una figura a caballo apareció, era el padre de Yan Li que se acercaba y detrás de él cabalgaba alguien con desespero.

-¡Majestad Feng! -Gritó el pobre soldado.

El emperador paró en seco y volteó a mirarlo. Dejó que se acercara y cuando llegó a su altura, el hombrecillo le dijo algo al oído que terminó sorprendiendo a su majestad.

Mientras la pelea entre Tian Bai y Song Qi Yue estaba en su pleno auge, el emperador intervino gritando.

-¡¡Song Qi Yue!! Te hemos subestimado todos... -Gritó enfadado. -Quien nos diría que nos entretendrías aquí mientras matabas a nuestra gente.

Cuando la luz conoce a la oscuridadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora