Los cielos nublados, con relámpagos incluidos ya no eran obra de los inmortales de los cielos, eran la ira del Gran demonio Song Qi Yue que acababa de transformarse.
Todos aquellos que estaban atacando se quedaron petrificados por el gran poder que emanaba el rey demonio. Tenían claro que si ese ser quería matarlos, no dejaría a ninguno de ellos con vida.
Afortunadamente para ellos, la única que no le tenía miedo estaba llamándolo a gritos.
-¡Yue gēge! -Gritó Yan Li. -Song Qi Yue, soy yo... vuelve conmigo... -Acentuó ella.
El gran zorro blanco de nueve colas bajó de los cielos para acercarse a la persona que lo llamaba. Yan Li no le tenía miedo, ella conocía su interior, o eso esperaba. Ambos se miraron, el gran zorro blanco solo aulló fuerte al verla, haciendo temblar a los demás para que no se acercaran.
Yan Li se acercó y puso la mano en la nariz de aquel hermoso animal. Obviamente era mucho más grande que un zorro normal. Él la olió, cerró los ojos para sentir su calor.
-Yue gēge, vamos a casa... -Acercó su cabeza a él. -No quiero que te hagan daño...
Él solo respiraba mientras las dulces palabras de aquella mujer le calmaban. Sin embargo, eso no duró mucho ya que los celestiales, comandados por un Tian Bai malherido y por el padre de Yan Li estaban continuando el ataque. Los ojos del Gran Zorro Blanco se pusieron rojos, puso a Yan Li encima suyo y segurándose que ella estaba bien sujeta, comenzó a atacar a los invasores sin piedad. Yan Li gritaba que se detuviera, pero él no razonaba ya. Había perdido la poca humanidad que tenía. La provocación de aquellos dos reinos provocó que Song Qi Yue despertara su furia y su verdadero ser. Ahora siendo un ser completo, estaba dispuesto a proteger su reino de todos.
Con las pocas fuerzas que tenía la princesa Qing Fei, intentó detener a su primo, pero no logró hacerle nada. Sin embargo, el rey demonio se cansó tanto de ella que decidió arrancarle las cinco colas de zorro restantes de nueve que tenía, dejándola sin posibilidad de volver a pelear. Estuvo apunto de matarla, sino fuera porque Tian Bai decidió proteger a Qing Fei. A pesar que estaban en bandos contrarios, ella le había ofrecido su ayuda incondicional.
-¡Song Qi Yue, devuélveme a Yan Li! -Gritó el emperador de los humanos. No estaba dispuesto a dejar que su hija siguiera con ese monstruo.
Los ojos del Gran demonio Zorro Blanco se posaron en los ojos del emperador Feng Jiang. No quería razonar, solo quería acabar con la perturbación en su reino, sin embargo un llanto lo paró en seco cuando estaba apunto de atacar a ese hombre. Yan Li estaba llorando e implorando que dejara a su padre marcharse.
-Yan Li, ¿por qué lloras? -Preguntó él.
-No le hagas daño, por favor.... déjame hablar con él.
-Ni hablar, él querrá llevarte a traición de mi lado.
-No lo hará, por favor bájame de aquí...
Ambos discutían sobre qué hacer con el emperador de los humanos. Reflexionando, Song Qi Yue dió órdenes a su séquito de demonios para que sacaran a los invasores de sus tierras, luego cogió prisionero al padre de Yan Li.
-Ahora lo tengo en mis manos, si no queréis que le pase nada, salid de mi reino y no volváis. -Gruñó el zorro blanco. -Después que vea que ya no representáis peligro alguno para mi pueblo, lo devolveré a su reino sano y salvo.
Yan Li vio con asombro y un poco de terror que Song Qi Yue haya apresado así a su padre. Quiso ir a por él, pero él Gran Demonio no le dejó.
-¡Song Qi Yue, eres un inmortal peligroso! -Gritó Tian Bai. -¡No hagas daño al emperador!
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Cuando la luz conoce a la oscuridad
FanfictionUn libro de leyenda será transcrito para una serie. Convertido ya en un guión, éste lo puede cambiar absolutamente todo. Sino, que se lo digan a Xiao Zhan y la escritora original de la novela en que se basa el drama. Sus almas transmigrarán al mundo...
