Capítulo XIII: Una verdadera razón

1.3K 139 20
                                        

Sin ser capaces de emitir sonido alguno, ambos se miraban profundamente intentando recolocar sus mentes en el ahora. Después de haber observado todo, sus cerebros no podían con el cúmulo de sentimientos. Dolor, tristeza, anhelo, felicidad, confusión, tantas cosas.

Yoongi mirando fijamente al rubio se sentía impotente de no poder decir, aunque sea, simples palabras que calmaran al menor. El omega parecía el más afectado entre los dos. Con sus ojos posados en el suelo y una respiración errática que no pretendía cesar. De pronto el peligris divisó gotas caer de su rostro y su preocupación ascendió, su boca pasó de emitir suspiros, a gemidos de dolor, y su mano parecía querer arrancar la ropa de su torso. Jimin estaba teniendo un ataque de pánico.

—Jimin, Jimin, Jimin —profirió Yoongi al notar que el rubio se dejaba caer. Lo sostuvo entre sus brazos sin llegar a ser brusco y lo levantó consigo. El omega parecía asustado; sin embargo, el aroma de Yoongi y su calor corporal lograron disipar por un momento sus síntomas.

Sentóse el vampiro en el sofá del cual había caído Jimin, con este posado en su regazo escondiendo su rostro en la curvatura de su cuello. No musitó palabras, simplemente se dedicó a acariciar el cabello y espalda del rubio con la intención de calmarlo.

Cuando la respiración acelerada atenuó, Yoongi consiguió calmarse; en cambio, sus pensamientos no disminuyeron, tenía la duda latente de cuánto podía afectar a Jimin esta situación. Si así había reaccionado al hecho de ser almas gemelas...

"Ni siquiera yo consigo creerlo"

Además, había prometido a Hoseok no acercarse a Jimin de esa manera. Él había negado sus sentimientos frente a su amigo, si ahora él intentara algo

"Definitivamente me mataría"

"Tal vez lo mejor sea alejarme"

No seas idiota, vampiro tonto —escuchó de pronto Yoongi una voz dulce, más profunda que la de Jimin, pero no menos hermosa.

El omega recompuso sus postura y miró a Yoongi a los ojos, dejando a este impactado de tal forma que ni siquiera pudo formular la pregunta en su mente.

¿Por qué mis ojos son rojos? No es momento para preguntar tonterías. Ahora lo que importa es Jimin —el omega también tenía dudas e inseguridades, tanto tiempo desde la última vida que aún lo siente irreal.

—Tal vez es lo mejor... —siseó Yoongi para sí mismo.

Idiota, así solo conseguiras hacernos daño. A ti y a nosotros— Refutó el omega un poco molesto— Jimin te ha visto como su alfa más veces de las que podría contar. En estos momentos está lleno de miedo y es cuándo más nos necesita. No seas terco y obedece los instintos de tu alfa, colmillitos tonto.

—¿Colmillitos tonto? —reclamó el peligrís, mas los ojos rojos se habían cerrado nuevamente y Jimin volvió a recostarse en su hombro— Espera ¿alfa?

—Humm —un quejido resonó en el oído del mayor— ¿Hyung?

—¿Estás mejor cachorro?— Jimin había recuperado la consciencia y poco a poco empezaba a recordar todo lo sucedido.

Jimin asintió ante la pregunta del mayor, un poco mareado aún, y recomponiéndo su posición
—Hyung...— siseó observando los orbes oscuros del mayor— Yo...no sé, yo

—Tranquilo —susurró el contrario rodeándo al menor entre sus brazos— no ocurrirá nada que tú no desees pequeño— dijo sobre su oído con una mano sobre su cabello calmando así, sus nervios.

—Iré por agua para ti, espérame aquí —Yoongi parose en dirección a la cocina con miles de pensamientos en su mente.

Jimin tenía muchísimo miedo, sí, pero su omega había hablado con él por alguna razón. Tal vez debería ayudar al pequeño a vencer sus miedos, o por el contrario, solo alejarse. El enojado y tierno omega le dictó que obedeciera a su alfa, pero él no poseía uno, o tal vez sí, eso explicaría su repentino aroma y esa extraña voz

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Nov 30, 2022 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

『 𝑶𝒍𝒐𝒓 𝒂 𝑺𝒂𝒏𝒈𝒓𝒆 』Donde viven las historias. Descúbrelo ahora