Lo que hacía irremediablemente perjudicial para su salud, apenas salido del trance de una enfermedad desconocida, ponía en aprietos a su cuerpo de esa manera.
—Kook, Kookie más rápido —jadeaba a más no poder con el sudor recorriendo su cuerpo mientras se quedaba atrás.
La razón de correr con tanta velocidad durante diez manzanas, fue el llamado de SeokJin noticiando la situación de Jimin.
—¡Vamos hyung, usted puede! —No, no podía, en definitiva no podía. Pero lo seguiría haciendo, debía...Jimin lo necesitaba—¡Auch! —soltó Taehyung al chocar con la ancha espalda de su donsaeng...Jungkook era muy fuerte...
—Espere hyung, usted no puede correr —evidenció el castaño después de un sútil análisis.
—Está bien pequeño, tenemos que llegar al hospital, corre —el pelinegro hizo amago de correr tirando de la mano del omega, mas el acto fue en vano: Jungkook lo atrajo hacia su cuerpo y lo cargó de un tirón.
Ahora, con la cabeza en el pecho del menor, Taehyung no podía estar más avergonzado...¿en serio él era un alfa?... debería ser él quien corriera con Jungkook en brazos, no al revés...
"Soy un débil desastre" pensó desanimado.
Su cuerpo, el cuerpo del pequeño actor era caliente, suave y cálido. Podía decirse eso de todo en él...aún lo recuerda, hace media hora...
Estaban en su habitación: jugando como en la mayoría de sus tardes. Jungkook se hubo resbalado y caido a su lado en el sillón, él había tomado su cintura, con gran delicadeza, con una suavidad igual a la que merecía la piel del omega. Su rostro, un poco encendido debido a la posición incómoda: Jungkook sobre la pierna derecha del alfa mientras este lo miraba como pocas veces, con los ojos afilados sin causarle timidez, era intimidante pero dulce a la vez, una maravillosa combinación.
Taehyung se había perdido en él, en su cintura, en sus antebrazos sobre sus hombros, en su blaquecino cuello, en sus iluminadas mejillas que gritaban que necesitaban cariño, se perdió en sus brillosos ojos y en su nariz tan tierna, pero, sobre todo, se perdió en sus labios, tan esponjosos y brillantes, tan rojos...¿se verían igual o más intensos después de besarle?...Taehyung no podía con eso, necesitaba satisfacer esa curiosidad...ese deseo...necesitaba...
"WAKA WAKA HE HE"
"WAKA WAKA HE HE"
Taehyung recordaría asesinar a quien llamaba en este momento.
Por desgracia, no pudo hacerlo: era SeokJin
"Jimin está en el hospital"
Desde que ambos se presentaran, el pelirrosa dejó de visitar los hospitales, había pasado un buen tiempo y Taehyung creía que ae encontraba estable...entonces ¿qué rayos pasó?
Jimin solía contarle lo sucedido en su casa, Jimin siempre se sintió culpable por lo que sucedía, por lo que hacían los demás, creía que sus necesidades causaban todo.
—Hyung —la voz angelical del menor se escuchó acariciando los sentidos del dibujante— ¿Dónde queda el hospital?
—Te perdiste Jungkookie —soltó con gracia en una sonrisilla tierna, cosa que endulzó al menor, si Taehyung reaccionaría así siempre, procuraría hacer tonterías más seguido— Es por ahí —señaló a su derecha.
Tal vez Jungkook era un omega, pero no quitaba que fuera fuerte y un ser sobrenatural, por lo que, no fue difícil correr quince manzanas y las cinco últimas con un alfa, que ganaba peso diario, en sus brazos.
—Llegamos hyung
—Eres ágil —Jungkook sonrió mostrando sus muelitas delanteras.
"Realmente tierno"
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『 𝑶𝒍𝒐𝒓 𝒂 𝑺𝒂𝒏𝒈𝒓𝒆 』
Fiksi PenggemarJimin es constantemente rechazado por su aroma, por ello usa supresores en todo momento. Yoongi es un ser que puede ser completamente normal a la vista de cualquiera, incluso era popular. Tenía amigos, buenas calificaciones, era talentoso y muy gua...
