Jin juraba que al pequeño Jungkook le entrarían muchas moscas en la boca, pues este no había cerrado la boca en los tres minutos que llevaban esperando frente a la puerta.
-Jungkook cierra la boca que entrarán muchas cosas- advirtió el omega mayor una vez que entraron. Jungkook hizo lo que le pidieron por mero instinto: estaba demasiado asombrado por la enorme casa.
"¿Acaso todos a mi alrededor están llenos de dinero?" Pensó recordando la gran casa en la que vivían él y su hermano. Y la aún más enorme casa donde vivía el amigo de su hermano.
"Claro que sí Kook, mientras más dinero más juguetes y regalos" contestó su omega queriendo saltar y correr en las extensas áreas verdes que relucían en la entrada de aquella enorme morada.
La madre Taehyung había ido a recibirles junto a una enorme sonrisa cuadrada.
Cuando vio a Jungkook casi empieza a dar brinquitos. La verdad es que hace mucho tiempo que no veía a alguien aparte de SeokJin y Jimin visitando a su hijo. El hecho de que alguien nuevo visitara a su hijo le hacía enormemente feliz.
-Tae está en su habitación. Pueden pasar con confianza -informó la mujer rubia. Los jóvenes caminaron al inicio de las escaleras, pero antes de que dieran un paso más, la voz de la misma señora llamó su atención- Jiminie ¿podrías ayudarme con los pastelillos? Están casi listos- pidió la alfa con amabilidad.
-No hay problema- contestó el pelirrosa- pueden ir avanzando chicos -añadió con una sonrisa antes de desaparecer a la cocina.
-Vamos Jungkookie- indicó Jin a su pequeño amigo mientras le mostraba el camino. Una vez llegado a su destino, tocaron la puerta un par de veces, mas no contestaron- Necesito ir al baño, ya vuelvo. Vuelve a tocar si no responde -Jungkook asintió al pedido de su amigo.
El pequeño castaño volvió a tocar a los pocos segundos recibiendo un suave "pase" como respuesta. El omega obedeciendo aquella respuesta abrió la puerta de inmediato, encontrándose con algo que, en efecto, jamás espero ver.
Un alfa pelinegro con aspecto adormilado que traía una toalla en las manos, secando su cabello, y otra alrededor de su cadera estaba frente a él. Jungkook sonrojado al no saber qué decir observó su rostro, estaba con muchas ojeras y un dulce sonrojo, tenía un aspecto pálido y débil, el hombre era delgado y se notaba su falta de fuerzas vitales; pero, el omega creyó que aquel chico era realmente dulce, y muy lindo.
"¡Kook! ¡Kook! Quiero jugar con él ¡Ándale! "
-Jimin te dije que...-Oh...oh. Taehyung notó el pequeño detalle en su puerta.
El alfa solo pudo quedarse como estatua ¡Había olvidado por completo que Jimin traería compañía! ¡Por todas los santos dibujantes estaba medio desnudo frente a un desconocido!
Un suave aroma cítrico llegó a sus fosas nasales, aspiró sutilmente de este a la vez que sus mejillas se sonrojaron más de lo que ya estaban, y al instante sintió un tirón. Su lobo había despertado.
En ese instante, cegado por la vergüenza y el miedo, hizo lo que toda persona en sus cinco sentidos haría: escapar. Corrió hacia el baño como si su vida dependiera de ello y cerró la puerta para no abrir hasta que aquel chico con aspecto tan tierno se retirara de su casa.
El omega quedó confundido ¿por qué el chico salió tan rápido?
"¿Habrá tenido vergüenza?" Se preguntó. "Tal vez"
"Jungkookie, dile a alfa que venga a jugar, quiero jugar"
"No está lobito, lo viste encerrarse dentro del baño. No molestes" expresó Jungkook con calma en sus pensamientos haciendo que el omega se resignase.
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『 𝑶𝒍𝒐𝒓 𝒂 𝑺𝒂𝒏𝒈𝒓𝒆 』
FanfictionJimin es constantemente rechazado por su aroma, por ello usa supresores en todo momento. Yoongi es un ser que puede ser completamente normal a la vista de cualquiera, incluso era popular. Tenía amigos, buenas calificaciones, era talentoso y muy gua...
