—No pude ir al hospital — le digo a Alex con desgana, dejando caer la cabeza sobre el pesado libro de biología que tenemos abierto en la mesa de la cocina. Llevamos horas estudiando para el examen final que tenemos y ya siento que los ojos me dan vueltas.
—¿Por qué? ¿Qué pasó? — pregunta Alex, levantando la vista de sus propios apuntes y estirando los brazos para desperezarse.
—Porque mi madre me envió un mensaje de texto de última hora diciéndome que hoy la ayudara directamente desde la casa con unos reportes clínicos y que me iba a adelantar la explicación de algunas cosas teóricas. También me puso que ya venía en camino, que estaba saliendo de su guardia en el hospital y que se iba a encerrar directo a dormir en su cuarto porque venía completamente agotada de una cirugía larga.
—Bueno, por lo menos tuvo la delicadeza de mandarte el mensaje a tiempo antes de que te fueras directo al hospital a perder el viaje — comenta Alex, buscando un resaltador entre sus cosas.
—Sí, correcto, en eso tienes razón.
Alex se queda pensativo unos segundos, jugando con el marcador entre sus dedos, hasta que suelta un suspiro largo.
—Sabes, Dylan... he estado dándole muchas vueltas al asunto de mi futuro y creo que finalmente tomé una decisión. Voy a estudiar Derecho.
Me reincorporo en la silla, mirándolo con una sonrisa de orgullo.
—Oye, ¡qué bien, hermano! De verdad te pega muchísimo esa carrera. ¿Pero te gusta de verdad o es solo por descarte?
—Sí, me gusta bastante, de verdad — afirma Alex con seguridad, asintiendo con la cabeza — Me llama la atención todo el tema de las leyes y defender lo que es justo. ¿Y tú? ¿Qué tienes pensado estudiar? Aunque, bueno, me imagino la respuesta. Vas a estudiar Medicina, ¿no? Es más que obvio, sobre todo porque tu madre ya te está enseñando el oficio desde adentro y más ahora que la ayudas con frecuencia
—Sí, voy a estudiar Medicina — le confieso con una mezcla de emoción y respeto por el reto — Aunque sé perfectamente que es una carrera sumamente fuerte y exigente, casi tanto como Derecho, pero confío en que los dos podemos lograrlo si nos lo proponemos.
—Claro que sí, de eso no tengo dudas — dice Alex animado — Oye, ¿y tú ya sabes qué va a estudiar Amelia?
—No, la verdad es que todavía no lo sé. Deberíamos organizar una reunión los tres para ver películas este fin de semana, como siempre hacemos, y así aprovechamos la presión para ver qué carrera va a elegir cada uno por fin. Aunque nosotros dos ya lo tengamos claro, la que falta por definirse es ella.
—Ella creo que me comentó una vez, así como de pasada, que le llamaba la atención estudiar Diseño de Moda — dice Alex, arqueando una ceja.
—Jajaja, ¿Amelia estudiando alta moda? No sé, hermano, no lo creo, la verdad no la visualizo metida en ese mundo de telas y pasarelas. Capaz se decide por estudiar Cocina Internacional o Idiomas Modernos. Ella es sumamente buena en esas dos áreas cada vez que se lo propone.
—Sí, bueno, al final la única que sabe lo que pasa por su cabeza es ella misma. Ahorita, como la veo de indecisa, capaz se termina agarrando un año sabático para viajar o pensar.
—Jajaja, ¿te imaginas que sí lo haga? Sería demasiado cómico.
—Naa, conociéndola, no creo que se atreva a perder un año entero.
—Yo menos — le secundo, cerrando el libro de golpe — Bueno, esperemos que escoja algo bueno que a ella le encante de verdad y después nos preocupamos por ver el tema de los cupos en las universidades.
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El amor de Dylan #1
RomanceSe trata la vida de un chico que a pesar de su pasado, de su esfuerzo y dedicación con amor al básquet, llegó lejos cumpliendo cada uno de sus sueños. Superó la muerte de uno de sus seres queridos y una figura muy importante para él en su vida, tuvo...
