Me encuentro en la casa de Alex para hablar de todo lo que nos ha estado pasando, aprovechando que a él le queda poco tiempo antes de irse. Estamos intentando pasar un tiempo a solas, sin Amelia. Nosotros la queremos muchísimo, pero hay días en los que simplemente necesitamos estar solo los dos, como hoy.
—¡¿Cómo que te gusta Amelia?! — exclama Alex sorprendido.
—No me gusta como tal... siento que me atrae — le aclaro.
—¿Y si es solo una confusión?
—No lo sé, pero necesito aclararlo.
—¿Cómo no lo vas a saber, Dylan?
—¿Es en serio que me estás preguntando eso? — digo agarrando una soda de la pequeña nevera que tiene en su cuarto.
—Mira... yo sé que Ame es muy linda, bellísima, pero eso no significa que a mí me vaya a gustar — comenta Alex buscando una de sus camisas verde oscuro en el closet.
—Es que tenemos gustos diferentes — le respondo.
—Lo sé, y Amelia entra perfectamente en los tuyos. Pero, Dylan, si te gusta Amelia, lo mejor es que por ahora no le digas nada, al menos hasta que estés completamente seguro de tus sentimientos. Además, estás saliendo con Clara, ¿no? Fabricio me dijo que ya tenías novia, y yo no recuerdo en qué momento me dijiste que Ojitos Claros era tu novia formal. ¡Y además se besaron! — dice mientras se pone la camisa — Estoy orgulloso de ti, hermano —agrega dándome una palmadita en el hombro.
—Lo sé, lo sé. No le voy a decir nada por ahora. Tampoco quiero arriesgar nuestra amistad; son varios años siendo amigos.
—Eso es muy cierto. Lo mejor es guardar silencio por el momento. Vamos a la cocina, mi madre nos dejó unos cupcakes que están... — hace un gesto lanzando un beso al aire con la mano — buenísimos.
En la cocina, Alex busca los cupcakes que dejó su mamá antes de irse a trabajar. Apenas cinco minutos después, suena el timbre de la puerta.
—¿Esperas a alguien? — le pregunto.
—No... Ah, sí, cierto que venía Amelia. Quería hablar de algo con nosotros. Mira, te comportas — me señala
Amelia entra y se acomoda en el sofá de la sala, así que la acompañamos. Alex toma la bandeja de cupcakes y la coloca en la mesa de centro.
—Ok, ¿de qué quieres hablar? ¿Es algo grave? — inquirió Alex. Por mi parte, me quedo en silencio observándola, perdiéndome por un instante en su mirada.
—Esa misma noche de la fiesta... — respira profundo antes de soltarlo — me peleé con Maxwell.
—¿Qué? — digo por impulso. Alex gira la cabeza hacia mí de inmediato y le devuelvo la mirada.
—Fue por algo que hizo y no me gustó. Cuando le reclamé, me dijo simplemente que él era así, que esa era su personalidad. Pero no me pareció correcta la forma en que actuó. De verdad me dijo cosas que me dolieron bastante... Además, me enteré de algo que me rompió el corazón — agrega mientras una lágrima se le escapa por la mejilla. Anda bastante sensible, pero presiento que le pasa algo más que no nos quiere contar.
—Amelia... no me gusta verte así — me siento a su lado y le seco la lágrima con el pulgar — Sabes que tienes que pensar más en ti. Das demasiado y recibes muy poco de personas que no valen la pena. El que se quiere ir, se va y listo. ¿Qué haces buscando a alguien que no demuestra el mismo interés? Ni te compres el "es que yo soy así". No, no son así; simplemente no han sanado cosas en ellos mismos.
Sé que le solté cosas un tanto duras, pero es la realidad de lo que le está pasando.
—Pero es que, Dylan... — me responde entre sollozos — de verdad me siento feliz a su lado. Las veces que hablábamos y nos veíamos me gustaba mucho porque vi algo en él diferente a los demás. Me gusta su forma de ser, cómo sale adelante a pesar de todo lo que le ha tocado vivir. Me encantan sus ojos verdes, que se le iluminan cada vez que me mira. Me siento bien con él y no lo quiero perder. Al principio sabía que tal vez no llegaríamos a nada, pero ¡míranos ahora, estamos saliendo! Y, sin embargo, no paramos de discutir...
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El amor de Dylan #1
RomanceSe trata la vida de un chico que a pesar de su pasado, de su esfuerzo y dedicación con amor al básquet, llegó lejos cumpliendo cada uno de sus sueños. Superó la muerte de uno de sus seres queridos y una figura muy importante para él en su vida, tuvo...
