—¡Estás demente! — le digo entre risas — De paso te lanzas con la camisa puesta; por lo menos te la hubieras quitado, ¿no? ¿Cuántos vasos te tomaste? Porque creo que ya te están haciendo efecto.
—No me vas a negar que lo hice genial. Además, la camisa se me seca rápido y solo me tomé como diez vasos. Eso no me hizo ningún efecto, estoy normal. Me siento normal — me dice — ¿Sabes? Aquí acordándome, se nos olvidó ver lo de los retos.
—¡Cierto! Ayer eran los retos, se me había pasado por completo. ¿Será que sí los hicieron? Y con el tema de la bebida, claro que te hizo efecto — miro a Alex y veo que me voltea los ojos — Sabías que eso es lo que dicen las personas cuando ya están listas, o sea, cuando ya están alcoholizadas.
—Jaja, voy a revisar. ¡Ameliaaaaaa! — Alex comenzó a gritar para que Amelia lo escuchara y le pasara su teléfono.
—¡Quéee! — grita ella desde lejos.
—¡Tráeme el teléfonooo! — Alex señala el lugar donde lo dejó.
—¡Ya vaaa! — Amelia le voltea los ojos, fastidiada.
—¡Eso es rápido, mujeeer!
—¡Que ya vaaaa!
Veo cómo Alex levanta las manos en señal de rendición.
—Aquí está. Toma, deja tu escándalo — le dice Amelia cuando llega.
—Gracias, mi amor — le responde él. Amelia vuelve a voltearle los ojos y luego lo ignora por completo.
Comenzamos a revisar las publicaciones y nos dimos cuenta de que no realizaron la actividad; la pasaron para este sábado. O sea, que me queda como una semana para practicar.
—Menos mal que es el sábado, porque se nos había olvidado por completo que teníamos los retos. Y estos son importantes, ya que van a ir jueces de mayor rango. No se nos puede volver a olvidar.
—Sí, lo sé. Tenemos que estar más pendientes esta vez.
—¿Y sabes algo sobre el baile de graduación? — me pregunta Alex.
—Sí, faltan dos semanas para el baile. Pero esta semana tenemos exámenes finales, así que tenemos que ponernos las pilas — le digo.
—Sí, el lunes tenemos examen. ¿Estudiaste?
—No, nada, Alex. No he estudiado nada y, en vez de estar repasando, estamos aquí en la fiesta de Fabricio.
—Bueno, sí, pero después podemos estudiar. Tenemos toda la tarde libre para eso, ya que apenas son las dos de la mañana.
—Sí, es verdad.
Comenzamos a hacer competencias de natación y luego nos empezamos a lanzar a la piscina de diferentes formas. En fin, estuvimos así hasta las 5:30 am. Ya estábamos agotados, así que nos acomodamos, nos despedimos de los chicos y nos fuimos directo a mi casa.
—Chicos... les tengo que contar algo que pasó con Fabricio en la fiesta — nos dice Amelia apenas se acomoda en la cama. Parece que es un amanecer de chisme.
—Ok, ya va, necesito hacer palomitas — le dice Alex — ¿Te esperas o mejor vamos para la cocina y nos vas contando mientras las preparo?
—Vamos para la cocina y les digo lo que pasó — acepta ella.
Nos levantamos de la cama y caminamos hacia la cocina para escuchar el relato de Amelia mientras Alex ponía a hacer las palomitas.
—Ok, chicos. Saben que cuando ustedes se fueron del cuarto de juegos... Fabricio se me acercó poco a poco.
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El amor de Dylan #1
RomanceSe trata la vida de un chico que a pesar de su pasado, de su esfuerzo y dedicación con amor al básquet, llegó lejos cumpliendo cada uno de sus sueños. Superó la muerte de uno de sus seres queridos y una figura muy importante para él en su vida, tuvo...
