XXVIII

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CENA MENSUAL

Querido diario:

El amor no puede ser forzado...

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Durante la noche, cierta vampira terminaba de preparar con dedicación, amor y esfuerzo, la cena mensual familiar; se era sabido por parte de todos, que este día era un evento de unión parental, que disfrutaba el Rey Vampiro junto con sus esposas e hijos. Aunque en el pasado, era bien recibido, las visitas poco a poco fueron disminuyendo con el pasar de los siglos. La joven de cabellos dorados, sabía que acabaría en otro desastre por parte de los comentarios y malos modales en la mesa, que cada uno de los seis vampiros repetían sin cesar, ya que, sin la presencia del fundador del clan, no habría orden ni disciplina alguna.

Sin embargo, quiso compensar lo de esta mañana, tras no haber informado con anticipación su salida en el pueblo durante el día; así que rogo internamente al cielo, que todo saliera a la perfección, y que, por una vez, la unión, el amor, y las risas que recordaba desde que era una niña, volvieran otra vez más, en las miradas de angustia y dolor, por algo de felicidad en los rostros de los vampiros que habitaban en la mansión.

Con la ayuda de los sirvientes, acomodaron los platos y cubiertos para el evento, mientras la vampira terminaba de colocar la comida y postres preferidos de sus amados familiares en la gran mesa, con una sonrisa tranquila adornando su rostro.

La bella dama, vestía un elegante vestido largo ajustado, con degradados de tonos en azul oscuro y blanco, mientras lucía entre sus cabellos dorados un pequeño moño y cinta alrededor de su cuello, del mismo color de su conjunto, que le asentaba de...

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La bella dama, vestía un elegante vestido largo ajustado, con degradados de tonos en azul oscuro y blanco, mientras lucía entre sus cabellos dorados un pequeño moño y cinta alrededor de su cuello, del mismo color de su conjunto, que le asentaba de maravilla en su increíble figura de reloj de arena. Sin embargo, la vampira noto un inconveniente en el escote; pues su gran Copa Doble D, se salía poco a poco de los bordes, que mejor opto por incluir una chalina de color azul marino, para estar segura y preventiva de las miradas.

Los sirvientes y mayordomos espectrales, la recibieron con halagos y cumplidos por su esfuerzo durante esta noche.

•••

Una paciente Sakura, esperaba ansiosa la llegada de los seis vampiros, que cuando pudo detectar el olor de los chicos, aguardo en la entrada del comedor con una sonrisa; en cambio, los seis residentes de la mansión, estaban mucho más que enojados por insistir tanto en la cena mensual familiar; que desearon que la noche acabara, pero se sorprendieron cuando miraron el gran banquete.

Sakura: Buenas noches a todos. -. Con una sonrisa, la joven señaló a los presentes la increíble cena preparada ante sus ojos; todos quedaron aturdidos, y todo rastro de amargura, peleas, rabietas combinadas, fueron olvidadas; tras sentir la calma, el aroma y tranquilad, que su amada prima había hecho con tanto amor y dedicación en su corazón. Los seis príncipes herederos de la corona, se sintieron halagados por el regalo, y era casi imposible evitar que sus mejillas quedaran expuestas en un rojo vivo, al ver la increíble belleza, de la vampiresa de cabellos dorados y ojos azul verdosos mirarlos con inocencia.

La Amada de los SakamakiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora