GROMETEO IV UN DESTELLO EN LAS TINIEBLAS

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POV LUZ

-¡AMITYYYYYY!- grité con tanta fuerza que casi siento mis cuerdas vocales romperse, mis ojos ya enrojecidos por el llanto se tornaron aún más rojos, esta vez por el enojo.

Mientras era levitada hacia la salida, activé mi glifo de plantas para aferrarme a los marcos de las puertas, rompiendo sólo así con el hechizo de Eda, y antes de darme cuenta ya estaba corriendo en dirección a aquel gigantesco monstruo.

En cuanto me posicione debajo de él, en mi desesperación por evitar que se comiera a Amity comencé a activar y arrojarle un sinfín de picos de hielo, era casi una bendición que siempre tuviera numerosos glifos listos a la mano, uno a uno fueron incrustándose en distintas zonas, hasta que una alcanzó a impactar dentro de sus fauces haciéndolo chillar de dolor, acto seguido la enorme criatura soltó a Amity, quien inconsciente comenzó a caer en picada dejándome sin tiempo de saber cómo reaccionar.

Lo único que vino a mi mente fue intentar atraparla esperanzada que con eso de alguna manera pudiera amortiguar su caída. Pero justo antes de llegar a mí, su cuerpo se detuvo, comenzó a descender lenta y delicadamente ante mis brazos.

Reconocí al instante el hechizo de levitación, al voltear a ver, Emira, Edric, Bumb y Eda habían bajado a la cancha junto conmigo.

-Buen trabajo, niña. Ahora porque no llevas a tu enamorada lejos de aquí, y dejas que los adultos se encarguen del resto.- me dijo Eda mientras me regalaba una confiada sonrisa al mismo tiempo en que cruzaba y estiraba sus dedos hasta hacerlos tronar.

-Muchísimas gracias, dama búho- dijo Emira entre lágrimas.

-¡Rápido! ¡No pierdan tiempo, necesito sellar el lugar!- ordenó Bumb señalando la salida. Inmediatamente Edric me ayudó a cargar a Amity y nos apresuramos hacia la puerta, la cual se cerró de golpe apenas cruzamos.

POV EDA

En cuanto vi a los chicos cruzar la puerta pude sentir un enorme alivio, tanto que ahora puedo pelear sin preocupaciones.

-Muy bien, grandulón, veamos si puedes hacer esto interesante.- El demonio se volvió frente a mí, paciente, observándome atentamente, planeando mentalmente su siguiente maniobra, impaciente por repetir el mismo proceso que hizo con Amity, solo que a diferencia conozco perfectamente su modus operandis, además, con sólo verme es fácil deducir que a mi no se me ablandara el corazón si decide usar como escudo su falsa versión de Luz.

-Oww, ¿Qué pasa? ¿Acaso estás molesto porqué tus planes de fuga quedaron frustrados? ¡Vaya enorme bebé llorón que resultaste ser!- dicho eso, Grometeo optó por una posición más amenazante, esta vez mostrándome esa bonita hilera de colmillos, deseoso de poder usarlos para despedazarme.

Tal como lo supuse, Grometeo a pesar de su enorme tamaño sus limitaciones parecen ser las mismas. Para vencerlo, lo primero y más sabio será evitar a toda costa el contacto físico, lo segundo será lanzarle poderosos hechizos a distancia, un ataque simultáneo será nuestra única y mejor estrategia.

-¡Bumb, escucha, yo atacaré desde arriba y tú enfócate desde abajo!

-Era justo lo que estaba pensando, mucho cuidado, señorita Edalyn.

-Educado hasta en los peores momentos, nunca cambias, viejo.

Dicho eso invoqué a Owlbert, y me elevé hasta llegar a su altura, en cuanto a Bumb, él comenzó a formar a todo un ejército de abominables cada uno armado con sus propias lanzas de baba.

POV AMITY

(Tanta paz, no sé porqué pero me resulta tan reconfortante estar rodeada de completa oscuridad, es como sí me hubiera desprendido de una gran carga, ahora solo tengo este agradable sentimiento de libertad, aún cuando mi única compañía es mi propio eco resonando).

QUERIDA MADREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora