Todo el reino se encontraba llorando la pérdida de su rey.
Kim SeokJin había muerto de manera totalmente desconocida para los habitantes del reino, la gente tenía dudas pero eso no podía apaciguar su llanto a las afueras de la Gran Catedral donde pronto se llevaría acabo la despedida al cuerpo del rey.
La entrada del palacio estaba llena de preciosas flores de distintos colores, la gente las dejaba ahí con lágrimas en los ojos.
No había vestimentas de colores, la gente vestía de negro y cada quien sostenía una rosa blanca, esperando afuera de la Catedral para dar la despedida al rey cuando su ataúd fuera llevado afuera.
Dentro de la Catedral, los nobles sostenían velas en sus manos con sus cabezas agachadas y susurrando los rezos que el Obispo pedía.
El ataúd del rey estaba cerrado, los nobles desconocían la razón pero, según lo dicho por los miembros del Consejo Real, era porque querían honrar al rey manteniendo los recuerdos de todas las personas como lo que él siempre fue: un hombre amable con un rostro encantador.
El Obispo se mantenía detrás del ataúd, rezando de igual manera. Una vez terminados los rezos, alzó su mirada y ambos brazos pidiéndoles a todas las personas del lugar que levantaran sus cabezas y prestaran atención.
—El rey Kim SeokJin ha recibido el llamado de Dios y ha partido para encontrarse con el paraíso que le tiene preparado. El rey fue un hombre benévolo, hizo crecer a nuestro reino y demostró su poder sin imponer ideales incorrectos. El rey Kim SeokJin fue esposo y padre amoroso, el reino está de luto al perder a un hombre que no merece nada más que la vida eterna en el paraíso de Dios. Dios, por favor, cuida de nuestro rey y protéjelo en su camino a reencontrarse contigo.
Toda la gente dentro de la iglesia respondió con un "amén" y de inmediato los coros de voces infantiles comenzaron a sonar.
La gente se puso de pie cuando seis caballeros del alto rango se acercaron al ataúd para alzarlo y comenzar a caminar hacia la salida, la puerta de la Catedral se abrió y la luz resplandeció, la gente gritó entre sollozos al mirar al ataúd de su rey salir, los nobles detrás de él caminando con sus cabezas agachadas y sosteniendo rosas rojas.
El clima era cálido, el sol lucía deslumbrante como si tan solo hace unos días no hubiese caído una terrible tormenta.
La tumba del rey estaba preparada y cuando el ataúd comenzó a descender dentro, los gritos desgarradores acompañados de llanto incesante hicieron que el precioso día iluminado por la agradable luz del sol se sintiera irreal.
El pueblo, mirando del otro lado de las rejas que les prohibía entrar al cementerio, no paraba de llorar y gritar el nombre de su rey.
—¡Que viva el rey Kim SeokJin!
—¡Dios lo tenga en su santísima gloria!
Coreaban todos los pueblerinos a la par mientras observaban desde lejos. El obispo, con su cabeza agachada inició un rezo que fue acompañado por los nobles.
Una vez terminada la última oración para el rey, el obispo alzó su rostro y otorgó una amable sonrisa.
—Príncipe HoSeok.—Llamó él con una voz dulce.—Usted, quien fue la persona más amada por nuestro rey, ¿tiene algo que decir en su honor?
HoSeok alzó por primera vez su mirada, se retiró la capucha de color negro que le cubría el rostro y dejó que el sol iluminara su radiante cabello rojizo, la gente pareció volverse loca al mirarlo caminar hacia la tumba del rey, gritando bendiciones y pésames a pesar de que se oían distorsionados ante tantas voces hablando a la vez.
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Acendrado - Vhope
FanfictionHoSeok es el sirviente real del príncipe TaeHyung, uno muy particular. «La desgracia de un ser que desprendía inocencia, la humanidad jamás estará lista para enfrentar la pureza» ➤ ʜᴏsᴇᴏᴋ ʙᴏᴛᴛᴏᴍ ⊗PROHIBIDA LA COPIA DE ESTA OBRA. ASÍ MISMO NO AUTOR...
