Decepción.

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Vamos a razonar esa palabra.

Según nuestro... pana el diccionario, es:

Dolor provocado por un desengaño.

O

Frustración, desencanto o desilusión.

Desde mi concepto, dos cosas:

1- Este se está volviendo más un libro de análisis de las palabras en la realidad y de experiencias personales que de cuentos.

2- Una decepción en el día a día es un golpe, y dependiendo de quien te lo de, se hace más duro.

Traigo ahora una historia para romper la primera opinión, trata acerca de un benévolo rey y su... astuta esposa.

Érase una vez, lejos, por allá por la tierra de Nunca Jamás, no, era más lejos, en una isla grande, muy muy grande, pero sin nombre. En esa próspera tierra, llena de asombrosos y bellos bosques, lagos, montañas y cuevas, había un reino, un pacífico y poblado reino, cuyo rey era benévolo y respetado a lo largo y ancho de la isla por todas las razas que en ella morában. Un día, a dicho rey le surgió un capricho, se decidió a encontrar esposa. Un capricho factible  dada su edad, forma física y posición en la sociedad. Su juventud, robustez y fama le hacían el candidato perfecto para toda chica.

El rey, al que le llamaremos Pelinor, salió en busca de su esposa, con una caravana (Como siempre viajaban los reyes antes). Paseó por su pueblo y en todas las casas le ofrecieron un muy buen trato, las mujeres de las casas, casadas o no, se insinuaban al rey (A la forma de antes, ya saben, le lanzaban piropos y les enseñaban la media... osea, la punta de la media de encaje)

Pelinor, obviamente no consiguió su esposa ni en el primero, ni en el segundo día, ni en el tercero, ni en el noveno, ni a los tres meses... No lo culpen por indeciso, era un país grande.

En una de sus búsquedas, Pelinor se distanció de su caravana y se perdió entre los callejones de una ciudad.

Pelinor- Uuf. Como siempre, distanciarme de ellos supone un gran trabajo.

X- ¿Tiene una moneda que darme?

Pelinor se giró y vió una mujer cubierta de un atavío negro y una capucha. Se acercó a ella, la levantó y le quitó la capucha.

Había una mujer bellísima bajo la capucha.

Pelinor- ¿Quién eres?

La mujer, astuta como dije, se hizo pasar por una princesa llamada..

X- Me llamo Rosalind. Soy princesa de este pueblo.

Pelinor- Soy Pelinor, rey de un pueblo algo lejano de aquí. ¿Qué hace una princesa fuera de su Palacio?

Antes, los reyes elegían a sus reinas por apariencias o, mayormente, los reyes elegían las parejas de los príncipes y princesas. Rosalind aprovechó esto para intentar gustarle.

Rosalind- Oh, valiente rey. Me han hechado de mi Palacio, ha sido una atrocidad.

Pelinor- Imposible. ¿Quién a acontecido ese vil y cruel acto, contra una... bella princesa como tú?

Lo tenía sin intentar siquiera.

Rosalind- ...-Finge llorar- Mi familia *snif* me hechó fuera por no ser suficiente.

Pelinor- ...-La abraza- Ya, ya, no llores estoy aquí para salvarte. Vendrás a mi Palacio y pueblo conmigo.

Rosalind- Nada me haría más feliz, mi rey.

Esas palabras sonrojaron al rey, convencido con el falso intento de gustar de Rosalind.

Pelinor llevó a Rosalind a su Palacio y esta se instaló rápidamente.

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