Y aún a pesar del título, ahí estuve yo, mirando la noche, luna tras luna, con una sonrisa estúpida en el rostro.
Fueron tiempos hermosos. Tiempos que recuerdo sin malicia ni rencor, ya que me alegro de que la mayoría de cosas que sucedieron hayan sucedido. Y sí, si se lo preguntan, sí. Yo traté de amar a una estrella, y les confieso que aún hoy es la más hermosa de todas... Pero aún es menos hermosa que mañana.
¿Por qué no puedes amar a las estrellas?
Es fácil, las estrellas están lejos, las estrellas no pueden mostrar afecto como si fueran personas, las estrellas son inmutables, reservadas, majestuosas y mágicas.
El cariño humano no puede dar calor a la superficie de una estrella, por más que lo intentes, no va a funcionar y trade o temprano, esa estrella dejará de brillar para tí, ya sea por tu decisión o por la suya... Y por tu bien, es mejor que sea temprano, porque mientras más entregas más duele al final ver que no recibiste lo mismo. Pero hey, te aseguro que no perdiste el tiempo, porque si te comparas a como eras antes de conocer a tu estrella, eres más maduro, y quizá no en todos los casos, pero estás aprendiendo tu manera de amar, así que la vida sigue.
Mi estrella fue muchas cosas para mí. Una gatita, un reino repleto de corazón y emociones, y desde una reina o diosa, hasta un piojito 😂. Pero lo más importante es que fue el amor de mi vida, y que si la próxima vida, baja mi estrella a la Tierra, no habrá absolutamente nada que me impida reclamarla.
Pero en esta vida... Agoté mis oportunidades. Me equivoqué demasiado con ella, y aunque su paciencia parecía imfinita a mis errores, la mía no lo era y no podía vivir con mis fallos... Luego sentí opacarse el brillo de lo más lindo de mi vida y vaciló mi amor incluso... Me equivoqué demasiado...
De repente su brillo solo se apagó, y aunque luego volvió a brillar, yo pasé por tinieblas, y esa experiencia no se olvida. Mi corazón vagó por senderos de rencor, pero luego me di cuenta de algo que me hizo cambiar mi forma de pensar poco a poco. Mi estrella dependía su brillo de mi observar, así que la liberé al darme cuenta.
Ha sido... La decisión más estúpida y dolorosa que he tomado jamás... Pero también la más necesaria.
Poco tiempo hace de cuando volví mis ojos al cielo. Vi a mi estrella en un momento de debilidad... La extrañaba demasiado. Pero me di cuenta de que su brillo ya no era mío.
Solo espero que antes de volverlo a entregar haya sabido brillar por si sola.
No espero su comprensión a las acciones estúpidas que hice ni a las decisiones del mismo carácter que tomé. No espero perdón, ya mis lágrimas adornaron el suelo. No quiero lástima ni más oportunidades, porque sí, soy humano y el miedo a equivocarme una y otra vez persiste.
Lo que si amaría tanto como a ella, es que cumpliera mi deseo de que busque su felicidad y la atrape.
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Cuentos para reflexionar
RomantikRelatos imitadores de "filosofía" de un adolescente, que atraviesa sus mayores crisis, y deja un legado sobre los problemas que enfrentó con un mensaje claro. TU PUEDES.
