Bueno, mis pequeños... Alumnos y compañeros del mundo del conocimiento, hoy, vengo con una nueva lección.
Muchas veces en la vida nos encontramos con todo tipo de sucesos a los que clasificamos en diversas maneras, si sabes cuáles son, ¿no? Bueno, igual si no sabes, son las acciones buenas y las acciones malas.
Esas son las dos clasificaciones más frecuentes que se escuchan, pero estas clasificaciones parten de un sólo lugar... La conveniencia.
O acaso no has visto que cuando algo te conviene, obviamente para ti es algo bueno, pero (Como comúnmente pasa) para otras personas, tu decisión les resulta inconveniente y por lo tanto, es mal visto.
Sin alejarnos mucho, esa es la raíz de las acciones, sólo hay clasificaciones, pero has tu lo que consideres conveniente, y como en un cubo de Rubik, gira las caras (O situaciones en este caso) y busca armar todas para tratar de reducir la cantidad de personas a las que le afecta o simplemente, eliminarlas.
El ejemplo del cubo de Rubik está más que justificado, ya que siempre resulta así de tortuoso conseguir que todo encaje en su lugar, teniendo en cuenta a todos los que te rodean.
Algo que nunca falla es quien nos brinda la palabra del título. En nuestra vida, todas nuestras decisiones, dada su conveniencia son influenciadas por algo, ya sean nuestras emociones o por pensamientos ajenos. De ahí salen las personalidades por el criterio de las masas.
Las masas, en este caso son grupos de X, Y, Z cantidad de personas, las cuales, por su forma de pensar, llegan al acuerdo de como es una persona, muchas veces sin conocerla, y se forman los estereotipos, esas barreras que moldean la sociedad y definen como es una persona sólo por su apariencia o costumbres.
Los estereotipos más comunes son:
Las mujeres son fragilidad...
Los hombres son dureza...
Hombres con rasgos o acciones femeninas son gays...
Mujeres con rasgos o acciones masculinas son lesbianas...
Chic@s muy inteligentes, son nerds...
Chic@s con mal atuendo son criminales.
En fin. Esas barreras acostumbran a arrojar a las personas a un mismo lugar y un líder de ideal influencia a sus compañeros a dar el criterio que él tiene acerca de algo y mientras más compañeros, más grande la masa y mientras más masa, más convencimiento de que algo o alguien sea bueno o malo.
En mi opinión, detesto los estereotipos, de todo tipo, valga la redundancia y recomiendo romper esas obsoletas barreras que rigen el mundo desde tiempos inmemoriales. Vivan según sus gustos, tengan criterio propio y siempre recuerden la frase de la cual orgullosamente soy creador:
"No existen buenas, ni malas acciones. Sólo existe la conveniencia."
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Cuentos para reflexionar
Teen FictionRelatos imitadores de "filosofía" de un adolescente, que atraviesa sus mayores crisis, y deja un legado sobre los problemas que enfrentó con un mensaje claro. TU PUEDES.
