Aclarando todo

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Messi miraba todo el recinto con curiosidad y es que no tenía ni idea para que funcionaba este tipo de ferias, ni siquiera sabía como tal que había una ¿En España o Argentina también las habría? Su área no era ser recursos humanos, aunque por ratos tenía leves espinitas de celos al ver como su alfa tenía mucha atención indebida. Podía sentir sus aromas de flirteo, aquellos comentarios coquetos ¡Inclusive esas miradas cargadas de pasión! Aunque no era culpa de su alfa, era jodidamente atractivo.

Ese cabello corto, aunque jamás se lo diría, aumentaba el brillo varonil en sus ojos.

Esa sonrisa, con esos labios tan deliciosos... un poco gruesos y rosados.

Ni hablar de la anchura de su espalda y brazos que podía sentir como empezaba a lubricar.

Mordió su labio inferior al momento que bajo su mirada para ver las posaderas que se cargaba su novio, joder, eran los resultados del gimnasio sin duda alguna.

Fue al baño para mojar su rostro y calmar aquellos pensamientos impuros que estaba teniendo, no quería soltar su aroma y atraer atención de forma indebida. Pero al salir y ver como aquel gobernador reía con su novio, no fue una bonita imagen para él e iba acercarse, pero sin desearlo Guillermo Ochoa marcaba límite con él. Sus ojos no se despegaban de aquellos dos e inclusive pudo notar como Mauricio ni siquiera estaba intentando coquetear con él, había leves toques, pero eran más bien del tipo fraternal.

Las risas que tenían era la de dos amigos que casi no se veían por tener agendas un poco difíciles.

Las miradas cargadas de un toque travieso, podía observar como Mauricio molestaba a su pareja provocando que se sonrojara y por lapsos sentía su mirada en él, claramente lo molestaba con tan solo mencionarle su propio nombre.

Un punto a favor, estaban hablando de su bonita relación y Guillermo no lo estaba escondiendo.

Aun seguía sintiendo celos en ese momento, pero habían disminuido. Soltó un largo suspiro y metió sus manos dentro de sus propios bolsillos mientras caminaba lentamente hacía donde estaban ellos hasta que se detuvo abruptamente, su mente lo traicionó por un momento ya que le hizo recordar aquel comentario de su amigo Sergio.

"Solo teme que seas como Emiliano..."

– He sido un completo boludo ¿Cierto? – susurró para si mismo, ahora aquellas palabras de Robert cobraron más fuerza en él, tenía el mismo miedo que Guillermo.

No los culpa y para ser sincero consigo mismo, a veces pensaba igual.

Aunque Lionel Messi no se percató de la gran diferencia que había entre su hermano y él, el primero no meditaba ni analizaba los sentimientos de los demás, tan carente de empatía. Lionel observaba la situación y analizaba todo, haciendo comprender a su propia mente que no existía nada más que amistad o cordialidad en esas interacciones.

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¿Qué pasa pulga? Te ves decaído ¿Estas todo bien? – preguntó Guillermo mientras caminaba sin soltar la mano de su pareja hasta el estacionamiento, bendita suerte que terminó temprano ese aburrido evento y dejo ir temprano a todos sus compañeros.

– Mmm... si y no – Se limitó a responder un poco nervioso.

– ¿Es por Mau? ¿Cierto? Mira no tienes nada de que... –

– ¡No! Por favor, no, no creas que me enoje o me siento mal por ello... créeme, se bien que son amigos y pude notarlo todo el tiempo que hablaron... no me acerque por pena, nada más. Te seré sincero, me hubiera gustado presentarme, pero la molestia que traigo desde España es mayor y no estaba de humor... –

WreckedDonde viven las historias. Descúbrelo ahora