La travesía de la universidad llegaba a su fin para Guillermo y Robert, después de aquellas semanas donde pudo escuchar nuevamente la voz de Lionel sintió nuevamente una gran dicha. Había empezado a tomar nuevamente aquellos medicamentos además de ir a terapia sintiendo como liberaba cosas de su pecho, estando cada vez más ligero.
– Guillermo, deja que las balas vuelen, deja que caigan –
– Algunas veces eso intento, pero mi mente se aferra, mis impulsos suelen tomar el control de mi cuerpo... –
– Tienes que ser más analítico, aprende controlar tus emociones y nadie más podrá dañarte ni manipularte a su antojo, aunque... ¿En qué piensas? Te notó ansioso –
– Bueno... estos días he pensado y tengo un miedo de ser como Emiliano ¿Acaso tengo el mismo narcisismo que él? A veces siento carecer de empatía, o simplemente me da igual las noticias que me brindan algunas personas al mi alrededor.
– No eres como él, no estas ni cerca... el primer paso que has dado es trabajar con tu inconsciente y aquí estas sentado frente a mí vulnerándote. Guillermo, todos tenemos una parte Narcisa, así que trabajemos para no dejar que nos domine –
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Una noche al llegar su padre vio a su hijo comiendo su cereal favorito, las zucaritas de chocolates con malvaviscos mientras miraba algunos vídeos desde su celular hasta que notó la mirada de su hijo, meses sin ver el color natural de aquellos ojos que sintió que iba llorar ahí mismo, pero solo se limitó en abrazarle y comprarle más zucaritas cosa que el cachorro agradeció, aunque no supo el porque hasta el día siguiente que vio a Robert.
Guillermo lucho contra esos días fríos y ya no quería esconderse más de si mismo, sintiendo un calor al mirar los ojos de su amigo que le sostenía la mirada con una gran sonrisa. Solo sintió como Robert tomo su rostro para unir ambas frentes, semanas alejadas de su mejor amigo para su seguridad, pero manteniendo el contacto a través de WhatsApp y desvelándose, jugando videojuegos; recupero el número de Lionel y durante una semana se pasaron platicando para ponerse al día de toda lo que habían vivido.
Habían extrañado tanto escucharse
Que su corazón se regocija de felicidad
Sus lados primitivos chillaban de felicidad al sentirse cerca
L: ¿Qué harás ahora que vos ya es un universitario libre?
G: Pues ni idea, mañana iré a buscar empleo con Robert así que deséame suerte pulga
L: Suerte, mi Guille, te quiero mucho
G: También yo te quiero mucho mi Lio por cierto... tengo que darte una respuesta.
El corazón de Lionel empezó a latir con fuerza y su respiración fue aumentando, aunque trataba de controlarse. Guillermo se quedó en silencio para darle suspenso al omega, le gustaba molestarle un poco de aquella manera.
G: Si creo que es lo destinados y puedo jurar por mi principito que tú eres el mío... No he estado con nadie más desde que Robert me dio regalo tu bello audio ¿Sabes? Hace algunas semanas estaba perdido en camas desconocidas, quiero que lo sepas por mí Lio. No he sido un buen alfa después de nuestra discusión ni mucho menos cuando perdí Andrés y dañe a Robert.
L: Guille ... a mí...
G: Déjame terminar por favor... Yo he rodado de acá para allá y fui de todo y sin medida, pero te puedo jurar por Dios y Andresito que nunca te haré llorar por lo que ha sido mi vida. Te dirán que tengas cuidado de mí, que tal vez un hombre como yo puede acabar volviendo a su pasado, pero lo único que sé es que te amo y eso no hay fuerza ni una ley que lo pueda mover, mi amor hacia a ti es sagrado y real.
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Wrecked
FanfictionOMEGAVERSE UNIVERSO ALTERNO Guillermo Ochoa estaba naufragando en un mar sin sentido, cargando con un gran vacío existencial y su camino hasta la vida adulta no había nada fácil. Había perdido a su mejor amigo pero dentro de él se preguntaba ¿algún...