.
.
AURORA
.
.
la presa se convirtió en la cazadora
.
.
Abrí los ojos tratando de adaptarme. Por un momento pude sentir a alguien acariciando mi mejilla, cerré los ojos disfrutando de la sensación la cual termino muy rápido; en cuantos los abrí de nuevo ya la sensación se había desvanecido. Mire a mi alrededor y estaba mi habitación de la mansión.
Todo vino a mi mente de prisa, los golpes de Sebastian, la sangre, la noticia... Me incorporé en la cama de un salto y me toque el pecho.
Había perdido la consciencia pero recordaba lo que había dicho él. Mi amiga, mi hermana... se iba a casar con mi ex esposo y querían matarme. Eso no era posible, tenia qué ser mentira.
—Todo lo que él dijo...
—Es cierto— afirmó Calix sentado en la cama a mi lado.
Negué con la cabeza— Eso no es cierto, no puede ser cierto.
—Créeme lo torture lo suficiente para saber que decía la verdad— afirmó sin una pisca de remordimiento.
—Él está...
—¿Muerto?
Asentí nerviosa.
—No— respondió tranquilo— perdió un dedo pero vivirá, por ahora.
—No lo mates —Pedí. Lo que decía tenía que ser un malentendido y era el primo de tatiana, no podía hacerle eso.
—Lo haré si es necesario.
—Pero...
—Autora, la única razón por la que salio vivo de ese lugar fue por ti— abrí los ojos un poco más por la sorpresa —me debe mucho dinero y es una rata.
—Tengo que verla— me levante tratando de calmarme— tengo que ver a Tatiana, no puede ser verdad, lo entiendes.
—Lo que entiendo es que estas confundida, porque eso no va a pasar— sentenció levantándose de la cama y parándose de manera relajada contra la pared con sus brazos cruzados contra su pecho.
—¡Tengo que hacerlo!
—No —respondió.
—Lo haré— afirme —no puede ser real, no puede... —Toque mi pecho de nuevo tratando de no llorar, me sentía tan confundida, desorientada.
—No es posible Aurora.
Me acerque a él, tanto qué quedamos a solo pasos de distancia.
—¿Soy tu rehén? —Pregunte con dureza.
Él aunque mantenía sus emociones muy reservadas levanto la ceja con sorpresa.
—¿Lo soy? —volví a preguntar—¿me tienes secuestrada?, ¿soy tu rehén, una pieza la cual utilizar?
Él respondió sin dudar— No solnyshka, no lo eres.
—Trabajo para ti.
—Si.
—Entonces porque no puedo hacer esto, necesito escuchar de ella que esto es verdad —mis manos estaban en puños— ¿no entiendes lo que esto significa para mi?
—Lo se solnyshka, es traición.
Asentí —Necesito hacerlo.
—Es peligroso Aurora, quieren matarte —dejo caer los brazos se acercó hasta quedar a un paso de distancia, tuve que alzar la vista para poder encontrarme con sus ojos él era muy alto, metió sus manos en los bolsillos de sus pantalones.
ESTÁS LEYENDO
VENDER MI ALMA
RomanceDicen que el destino son la acumulaciones de nuestras decisiones, pero cuando creces como Aurora esa no es una realidad. Nunca había tomado una decisión significativa en su vida; desde su matrimonio forzado, hasta la "casa" o jaula donde pasaría en...
