CAPITULO 24

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AURORA
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El infierno esta en la tierra, no tienes que irte a otro plano para conocerlo o provocarlo.

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Me sentía adormecida, fuera de mi cuerpo.

No sabía cuánto tiempo había pasado, solo podía recordar las manos de Calix bañándome, peinándome, cepillando mi cabello y mis dientes.

¿Seguía siendo un ser humano? me pregunte.

Ya no me sentía así.

Yo había nacido al lado de alguien, sus órganos se habían creadora a la par de los míos, no podía recordar haber existido sin mi hermano. Y ahora me preguntaba si podía seguir en un mundo donde la otra parte de mí no estaba.

Alce la vista y me mire al espejo. Un vestido negro que me llegaba a las rodillas con mis medias del mismo color y botas altas. sentí las manos de Calix en mi espalda.

-­¿Estas lista? pregunto.

Negué mientras él me ponía mi abrigo negro y grande sobre la espalda.

Cuando quiso tocar mi cara me aleje. Podía ver el dolor en sus ojos, pero no podía, yo...sus caricias me dolían, estaba rota, lo sabia y lo estaba cortando a él, a todos.

El viaje fue corto y en silencio.

Hoy era el funeral, solo seriamos Calix, sus hermanos quienes ya estaban en el lugar con Nina y Carlos. A demás de algunas otras personas.

Aprete las manos en puños y tome una larga respiración, el camino se me hizo eterno, cuando estábamos llegando al ataúd me quede paralizada. alce la vista y los ojos de Calix eran un torbellino de emociones.

-No tienes que hacerlo - dijo respetando mi espacio.

-Si tengo- respondí con voz ronca porque era mi culpa, mi culpa que el estuviera muerto, mi culpa que hubiera pasado de esa manera.

No se dirían palabras sagradas, mi familia no era creyente y Calix y su familia tampoco.

El que llevaba la ceremonia solo dijo en un ruso marcado.

Que tu cuerpo se funda con la tierra para que todos puedan sentir tu amor, aunque ya no estes.

Todos se fueron acercando para dejar unas palabras y sus respetos. vi a Nina tragar en seco, nuestras miradas se cruzaron y ella la quito en seguida. No habíamos entrenado desde que paso, no habíamos hablado desde que paso y no sabia si era porque me culpaba o solo sentía dolor.

Podía sentir a Calix, Hades y kann a mi espalda, alce la vista y Pietro estaba algo retirado de la ceremonia y custodiado por los 8 hombres que lo cuidaban siempre y una chica, la única que estaba cerca de él. Pensé que él y Calix no podían estar en el mismo lugar, pero desde lo que había pasado poco sabia de los negocios y las decisiones tomadas.

La miré poco, pero pude notar lo nerviosa que estaba a su lado.

Puse mis ojos de nuevo al frente.

La fría brisa me acaricio la cara, los árboles estaban vacíos y congelados detenidos, detenidos en el tiempo.

Caminé unos pasos y me cerní sobre el ataúd negro donde se encontraba mi hermano.

La mano me temblaba cuando lo toque, estaba cerrado, no quería verlo, no podía verlo así.

Me arrodille frente a él, no me importaba la imagen que estaba dando, solo podía pensar en sus ojos la última vez.

-Lo siento -susurre. cerré los ojos, pero las lágrimas no paraban. -Siento no haberte protegido.

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⏰ Última actualización: Sep 08, 2025 ⏰

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