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AURORA
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El pasado esta lleno de un dolor qué aveces sale a asustarnos por la noche
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Calix había salido después de recibir una llamada. Se veía preocupado, pero no quise presionarlo, le preguntaría después.
Jugar con Lex y kiara había alegrado mi día. Eran enormes y atemorizantes, pero cuando sabían que no les haría daño, eran tan dulces, igual a su dueño.
Entre a casa y fui a cambiarme, iba a practicar con Nina y hoy tocaba contacto, es decir que estaría adolorida al otro día.
Estaba recogiendo mi cabello en una coleta en la cocina cuando Calix entro.
-Debo salir nena.
-¿Esta todo bien? -pregunte mirando su expresión.
Él se acercó me agarro del trasero haciéndome enredar mis piernas alrededor de su cintura.
-Si, todo está bien- me sentó en la encimera mientras su boca descansaba en mi cuello.
Pase mis uñas por su espalda. Lo escuche gruñir.
Tomo mi cuello con una mano y busco mis labios. Su lengua busco la mía, su beso fue lento, tan suave que me hizo gemir en su boca.
Se alejo un poco y sonrio acariciando mis labios.
-Eres lo más bonito que he visto en mi vida solnyshka.
Sonrei.
Pego su frente a la mía.
-¿Algo esta mal? -pregunte ahora un poco más preocupada.
Habia una lucha en sus ojos.
Tomo mis mejillas y me dio un suave beso.
-Todo esta bien- se alejo separándose de mi cuerpo.
Sentía tanto frío lejos de él, que casi le pedía regresar a mi lado.
-Llegaras tarde, sabes que Nina odia la impuntualidad - dijo con un poco de humor.
Rodé mis ojos- Nina odia todo.
Él asíntio- si lo hace.
-Nos vemos más tarde.
-Nos vemos después nena. Si pasa cualquier cosa llámame.
Me dio una última mirada y se fue.
Siempre me quedaba algo vacía sin él. Suspire bajándome de la encimera, era cierto llegaría tarde y Nina me lo haria pagar. Me fui a la parte de entrenamiento.
-Llegas tarde- replicó Nino en cuanto entre.
-Sólo son dos minutos- me queje.
-Te los haré pagar.
Resoplé- como si ya no lo hubiera imaginado.
-Bien- empecemos.
Nina me estaba enseñando a escapar en caso de ser inmovilizada. Era difícil escapar de ella, pero había mejorado tanto desde la primera vez.
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VENDER MI ALMA
RomantikDicen que el destino son la acumulaciones de nuestras decisiones, pero cuando creces como Aurora esa no es una realidad. Nunca había tomado una decisión significativa en su vida; desde su matrimonio forzado, hasta la "casa" o jaula donde pasaría en...
