Capítulo 14

5K 490 119
                                        

.
AURORA
.
.
Antes le temía a la oscuridad y ahora caminaba hacia ella con gusto
.
.

Salí de la pelea agitada. ¡Había ganado! la emoción y adrenalina qué sentía podían hacer explotar mi corazón. Respire profundo, Nina negó con la cabeza pero sonrió y me dio una palmada en la espalda.

Ella parecía orgullosa y eso lleno mi corazón; quizás demasido necesitado de aprobación o tal vez sintidome más comprendida qué juzgada. Mirando a mi verdadero yo y asimilandolo.

Leo apareció detrás de ella, mis ojos se abrieron como platos y mi adrenalina se convirtió en ansiedad y un poco de anticipación recordando que Calix estaba de regreso.

-Calix quiere que la lleve a su oficina.

Sabía que me había visto pelear, estaba nerviosa. Parecía molesto y no sabia porque, aparte de lo obvio.

Nina le dio una mirada a Leo y empezó a limpiarme un poco y limpiar la herida de mi cara después, me miro con preocupación pero asintió indicándome qué siguiera a Leo.

Entre a su oficina. Nisiquiera mire a mi alrededor solo me fije en él, quien estaba sentado mirando su teléfono en un sillón negro. En cuanto entre me miro y sus ojos eran más oscuros, profundos y calculadores.

Me sentía cohibida y algo temerosa.

-Ven aquí- ordenó con su voz profunda, pero con una sonrisa jugando en sus labios.

Camine hasta quedar a unos 5 pasos de él.

-Más- pidió, di unos pasos hasta quedar entre sus piernas.

Aunque estaba sentado su cuerpo era imponente, su camisa blanca estaba arremangada en sus brazos tenía un jeans negro y su cabello desordenado.

Alzó la mano en un movimiento brusco y yo retrocedí un poco, solo un poco para que él lo percibirá.

-¿Crees que voy a golpearte? -pregunto con algo de alarma en su voz.

-No yo...

Me sudaban las manos. No pensaba que él lo haría pero con Alex cada vez que hacia algo que lo desobedecia no terminaba bien y aunque Calix nunca me había hecho daño, aun persistía ese pensamiento en mi cabeza.

Se levantó tome un respiro y alzó la mano muy lentamente mostrándomela, sus callos, sus heridas, su amplitud.

-Jamás usaría mi mano en tu contra, ¿me crees solnyshka? - pregunto en el tono más dulce que le había escuchado hablar.

Y le creía.

Él se acercó y metió su mano dentro de mi cabello, acariciando mi mejilla en el proceso. Me hizo avanzar y pego su nariz a la mía, su respiración golpeando mi cara, embriagandome con su olor.

-Preferiría cortarme las manos qué hacerte daño, Aurora- dijo casi en un susurró contra mi piel.

Luego solo se sentó de nuevo, dejándome absorta y agitada. Como si un huracán hubiera sacudido los cimientos de mi alma en un segundo de su piel contra mi piel, de su calor invadiendo el frío que podía sentir por dentro.

-Muéstrame las manos.

Lo hice- cuando golpees debes hacerlo así -explicó poniendo mi mano en un ángulo- y dudaste, no lo hagas; todos verán eso y te atacarán más fuerte.

Alce mi ceja-¿no estas molesto?

El me miro, la sonrisa jugando en sus labios -ganaste, aun te falta practicar pero eres buena y te sabes defender. ¿porque estaría molesto?

VENDER MI ALMADonde viven las historias. Descúbrelo ahora