Valverde miró a Vinicius con curiosidad mientras caminaban juntos hacia el entrenamiento matutino del Real Madrid.
- Oye, ¿por qué te quedaste más rato en la discoteca anoche? - preguntó Valverde.
Vinicius sintió una punzada de incomodidad en el estómago. No quería hablar de Laia con nadie, especialmente con su amigo más cercano.
- No sé, solo estaba pasando un buen rato, supongo - respondió evasivamente.
Valverde frunció el ceño.
- ¿Seguro? Escuché que te la pasaste toda la noche con una chica en particular.
Vinicius se detuvo en seco, sintiendo su corazón latir con fuerza.
- No sé de qué estás hablando - dijo con falsa inocencia.
Valverde sonrió con malicia.
- Oh, sí que lo sabes. La chica de la que te hablé. Laia, ¿verdad?
Vinicius tragó saliva, sabiendo que no podía seguir negando la verdad.
- Sí, bailamos un poco. Pero no significa nada, Valverde. Solo estaba siendo amable.
Valverde lo miró con ojos divertidos.
- Uh-huh, claro. Pero no te preocupes, amigo. Tu secreto está a salvo conmigo.
Vinicius se sintió aliviado de que Valverde no lo juzgara, pero también se preguntó cuánto tiempo podría mantener su atracción por Laia en secreto. Sabía que tenía que mantenerse enfocado en el fútbol, pero por alguna razón, Laia seguía apareciendo en sus pensamientos.
Laia se despertó con una resaca terrible y un gran arrepentimiento por haber salido de fiesta la noche anterior. No había hablado con su hermano Gavi y sabía que él estaría muy disgustado si se enteraba de que había estado bailando con un chico.
En ese momento, escuchó un suave golpe en la puerta y se levantó para abrirla. Era su mejor amiga Alba, quien había venido a ver cómo estaba. Alba la encontró todavía en la cama y con una expresión un tanto confusa.
- ¿Qué ha pasado anoche? - preguntó Alba, preocupada.
Laia le explicó que Alejandro, la había dejado plantada. Sin embargo, ella había conocido a un chico en la discoteca y habían bailado juntos. Alba la escuchaba atentamente, pero algo le llamó la atención cuando Laia mencionó al chico en cuestión.
- ¿De qué chico estás hablando? - preguntó Alba con cierta curiosidad.
- Se llama Vinicius, juega en el Real Madrid - respondió Laia, pero rápidamente se tapó la boca, dándose cuenta de su error.
Alba se quedó sorprendida al escuchar el nombre de Vinicius. Sabía que era un jugador de fútbol muy famoso y también sabía que el hermano de Laia, Gavi, lo odiaba. Sin embargo, ella decidió guardar el secreto de Laia y no decir nada al respecto.
- No te preocupes, no diré nada - le aseguró Alba.
Laia se sintió aliviada al escuchar esto y le agradeció a su amiga. Sin embargo, en el fondo sabía que no iba a ser fácil mantener este secreto por mucho tiempo. De alguna manera, tarde o temprano, Gavi se enteraría de que había estado en una discoteca y bailando con el jugador del Real Madrid que tanto odiaba.
Laia se sentó en la mesa del comedor y encontró un desayuno abundante esperándola. Gavi, su hermano mayor, estaba al otro lado de la mesa. Laia notó que parecía estar enojado.
- ¿Qué pasa? - preguntó Laia, tratando de ocultar su nerviosismo.
- ¿No recuerdas nada de la fiesta de anoche? - preguntó Gavi con los brazos cruzados.

ESTÁS LEYENDO
EFÍMERO
RomanceLaia es una joven patinadora sobre hielo con un talento innato y una pasión por el deporte que la lleva a competir en los más altos niveles. Vinicius, por su parte, es un jugador estrella del Real Madrid, con una habilidad excepcional en el campo y...