Parte 1

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-Kai...-exclamó sacudiendo suavemente a su hijo, el cual descansaba en una cuna grande. Ahí podría caber un niño de 8 años- levántate es tarde, tenemos que irnos.

-No papi...lomi-balbuceó su hijo adormilado.

Apenas empezaba hablar, algunas letras y palabras no podía pronunciarlas bien pero no intentaba.

-Hice Hot-Cakes para desayunar-el pequeño abrió un ojo-...con Nutella.

-¡Kai despielto!- gritó poniéndose de pie 

Katsuki río, todas las mañanas era lo mismo.

Condujo hacia su trabajo como todas las mañanas, claro, antes había dejado a su hijo en casa de sus padres.

Sentía mucha pena al dejarlo, sobre todo porque su enano ya se había acostumbrado a esa rutina entre semana y esperar hasta el fin de semana para estar con su padre un día completo. Ya no lloraba como antes...estaba creciendo.

-Buenos días Katsuki- saludó su secretaria.

Katsuki frunció el ceño, la bastarda tenía mucha confianza como para tuitearlo, cuando ella sabía que eso a él no le gustaba.

-Buenos días- murmuró entrando a su oficina

Era grande, tenía su propio baño y estaba adecuadamente amueblad. Cómoda para justificar todas las horas que pasaba ahí.

Se sentó en la silla giratoria y soltó un gran suspiro

"¡Hora de empezar!"

****

-Bien chicos, pueden salir- exclamó Ochako. Una pequeña de coletas se acerco a ella.

-Maestra...-susurró poniendo las manos sobre su escritorio.

Ochako había estudiado para maestra de primaria, le encantaban los niños y sus sonrisas, desde secundaria supo que esa sería su profesión.

-Si, Emi ¿Qué sucede?- preguntó sonriendo

-Papá quiere hablar con usted.

-Esta bien, dile a tu padre que puede venir mañana en el receso.

-Pero él ha venido hoy, quiere hablarle ahora.

La castaña suspiró, a menudo tenía que tratar con padres de sus alumnos, y cuando dice padres se refiere a hombres, hombres que sólo le piden hablar con ella para hacerle insinuaciones.

-Bien...dile que entre.

-Sí maestra, gracias- la niña sonrió y salió alegremente del salón. Minutos después entraba su padre.

-Buenas Tardes

-Buenas Tardes- contestó levantando la cabeza ya que estaba guardando sus cosas- Usted disculpará señor Fukukado, pero solo dispongo de 20 minutos.

-Con eso me basta- el tipo sonrió, era un padre joven y claro...casado

-Bien ¿En qué puedo ayudarle?

-Emi dice que usted es muy buena maestra, a pesar de su edad.

-Me defiendo y no creo que mi edad importe señor.

-Claro que no...si a ti no te importa la mía- comentó el tipo

"Patán"

-Eso no es de su incumbencia. Mi trabajo es enseñarle a su hija y comunicarme con ustedes sólo si hay un problema o cuando sea requerido.

-Claro, es por eso que he venido. Tengo muchas cosas que hablar con usted-la observó- ...de Emi claro, ¿Podríamos tomar un café?

-Lo siento señor, si lo que tiene que decirme es sobre mi trabajo entonces hable, este es mi lugar de trabajo, si quiere hablar de otra cosa le aseguro que está perdiendo su tiempo- aclaró

-¿Y por qué no perdemos ese tiempo juntos?...en una cama o dónde quieras.

Ochako le dio una bofetada.

-Haré como que todo esto nunca paso, quiero que salga de mi aula en este momento antes de que llame al director y Emi pague por esto, bastante le he soportado.

-Me gustan las mujeres difíciles y rudas- exclamó el hombre sobando su mejilla

-Entonces su esposa ha de ser la mejor boxeadora del mundo. Saga de aquí o le juro que gritare.

-¿Pasa algo maestra Todoroki?- preguntó un joven desde la puerta

-No pasa nada yo ya me iba, nos vemos maestra-sonrió

La castaña lo fulmino con la mirada mientas salía

-Gracias Koji- sonrió al chico- amo mi profesión pero si tengo que lidiar con padres así, prefiero vender chicles- gruño causando la risa del chico.

-¿Lista para irnos?-preguntó, ella asintió tomando sus cosas.

-¿Por qué yo no recibo insinuaciones por las madres cómo tú con los padres?- preguntó mientras caminaban

-Porque las mujeres no somos tan pervertidas, somos más respetuosas y fieles- contestó bastante segura.

-Si tú lo dices..-murmuró encogiéndose haciendo que ambos rieran- Aún no comprendo porque elegiste esta profesión, es decir, tu padre y tu hermano tienen empleos muy diferentes. Nadie les da ordenes o son víctimas de acoso.

-En parte tienes razón pero a diferencia de ellos yo elegí esto por gusto, ellos porque es el negocio de la familia. Shoto quería ser psicólogo pero...ya ves- se encogió de hombros.

-Es cierto. También me gusta mi trabajo aunque antes pensaba ser veterinario. Amo los animales- Koji sonrió orgulloso de sí mismo.

-Ahora se porque no tienes novia- bromeó la castaña.

-¿No te mordiste la lengua? 

-Touché- exclamó la chica riendo

Koji se había convertido en su mejor amigo poco tiempo después de entrar a esa escuela. La había ayudado a adaptarse, se sabía casi todo el uno del otro, podía confiar tanto en él como para contarle cualquier cosa. Y así era porque cuando desayunaban juntos en el receso; hablaban de lo que sea, reían por todo, de todo y al terminar su jornada se iban juntos.

* * * *

Katsuki había terminado su trabajo, pensó en que tal vez la empresa estaría desierta porque había pasado la hora de comida y seguramente los empleados apenas estarían volviendo.

Tomó su saco y salió de su oficina.

-¿Te vas?- preguntó su secretaria, él se sorprendió de verla ahí. Normalmente ella era la última en regresar.

-Sí, ¿No deberías estar almorzando?- preguntó sin interés.

-Sí, pero decidí volver antes por si se te ofrecía alfo- contesto la chica levantándose de su asiento. 

-No se me ofrece nada...me voy, llama a la secretaria de Enji Todoroki y dile que necesito una junta con él-ordenó. si es necesario llámame, si no, te agradeceré que no me molestaras. 

-¿No regresas? Es decir...aún es temprano ¿Qué tal si hay un problema?

-Bueno por eso te estoy diciendo que me llames si eso ocurre. No voy a regresar y no creo que deba dar explicaciones ¿o sí?

-No, pero...

-¡Pero nada! Me voy- camino hacia el ascensor- una cosa más- volteó hacia ella-...no me gusta la confianza que tienes al tutearme. Por favor, llámame como se debe- gruño y se fue.

-Una vez que las puertas se cerraron, la secretaria comenzó a maldecir. Su "Jefe" era difícil, pero a ella ninguno se le escapaba.

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He aquí el primer capítulo mis queridos lectores, esperen por más, al igual que la anterior, tratare de actualizar lo más rápido que pueda Los amo <3<3<3







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