Parte 21

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Ochaco caminaba con Kai hacia la entrada de la empresa, su trabajo había terminado temprano y se la había ocurrido pasar por Kai y visitar a Katsuki en el trabajo.

Había pasado una semana desde la llegada de su tío, el mes había llegado a su fin y sólo faltaba poco para las vacaciones y para que pudiera pasar más tiempo con ellos.

Kai iba en completo silencio gracias a que lo había entretenido con una paleta, el pequeño sólo observaba el lugar y balbuceaba cada determinado tiempo. Una mujer los recibió sonriendo amablemente.

-Buenos días, bienvenidos.. aquí tiene su pase de visitante -exclamó la mujer en el mostrador mientras le entregaba un gafete.

-Oh... gracias, que tenga buen día -dijo Ochaco yendo hacia el ascensor con Kai aún de su mano.

Indicó el piso de su destino y la caja metálica empezó a moverse.

-Papi estalá feliz -exclamó Kai sacando la paleta de su boca.

-Lo sé cariño, le daremos una sorpresa -dijo la castaña sonriendo.

El ascensor se detuvo, ellos salieron y caminaron hacia la secretaría de Katsuki.

-Buenos días ¿en qué puedo ayudarle? -preguntó la chica.

-Hola, Soy Todoroki Ochaco, él es Midoriya Kai -señaló al pequeño, él la saludó con la manita- no tenemos cita, pero...
¿Podemos pasar?

-Umm... déjeme anunciarlos -murmuró la chica tomando su teléfono.

Kai soltó la mano de Ochaco y caminó hacia la puerta de la oficina, la empujó ya que estaba entreabierta. La castaña gimió con sorpresa al igual que la secretaria.

-Ochaco... la puelta está abielta -anunció el pequeño despreocupado.

-Kai... teníamos que ser anunciados.

-De ninguna manera, cariño -exclamó un rubio desde la puerta- Momo, ellos no necesitan ser anunciados

-Lo siento señor -murmuró la chica

-Kats, amor... ella sólo estaba haciendo su trabajo -exclamó Ochaco, Kai volvió a tomar su mano llevándola dentro de la oficina.- Gracias Momo -alcanzó a decir antes de que Kai le hiciera entrar.

-Lo siento amor, no me avisaste que venían. -se disculpó mientras Ochaco lo saludaba con un beso.

-¡Oh señol ! -exclamó el pequeño cubriendo sus ojitos con sus manitas cuándo su padre respondió al beso haciéndolo más profundo. Ochaco y Katsuki rieron separándose.

-Queríamos darte una sorpresa -dijo la chica sentándose frente al escritorio de su escritorio.

-Shi papi, Ochaco me fue a buscal a casha de Buelita -explicó sentándose en el suelo aún chupando su paleta.

-Qué bueno hijo, ¿quieren comer algo? -preguntó cerrando la página de Internet que había abierto.

-Otla paleta -respondió el pequeño mostrando su dulce ya casi terminado.

-Kai... ¿en qué quedamos? -murmuró Ochaco cruzandose de brazos y volteando a verlo.

El pequeño se levantó cruzando sus bracitos a su espalda y meciendo su cuerpo atrás y adelante empezó a recitar:

-Comelía una paleta sólo polque Buelita ya me había dado de almolzal. Comel mucha azúcal me pone... ipelac... ¡ipelactico!

-Hiperactivo -corrigió la castaña.

-Shi, eso... se escucha más bonito cuánlo tú lo lices -dijo Kai sonriendo inocente.

Katsuki sonreía viéndolos y escuchándolos. Ochaco asintió y extendió sus brazos hacia Kai, el pequeño corrió hacia ella y Ochaco lo envolvió en sus brazos dándole besos por todos lados causando la risa del pequeño.

Padre SolteroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora