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Parte 14

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Había pasado una semana desde que Shoto le confesó su secreto a su hermana, aún no había hablado con sus padres pero sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarlos. Solo esperaba que las cosas salieran bien. Su relación con Izuku iba de maravilla, aunque aún no pudieran hacerlo público.

Ochaco y Katsuki seguían saliendo como amigos con besos inocentes de vez en cuando, Kai tampoco sabía de ellos pero en su ignorancia guardaba la esperanza de que ellos se volvieran a ver; El rubio sabía eso y le dolía ocultarle algo así a su hijo.

*******

-Entonces...las manzanas verdes-murmuró un rubio riendo levemente.

-¡Sí! Esas nunca salen dañadas, además de que tienen más jugo que las rojas-comentó Ochaco

Estaban en un parque sentados debajo de un árbol hablando sobre sus gustos y otras cosas.

-Sin embargo, de los jugos embotellados te gusta más el de durazno...

-Sí...bueno, es que nunca dijo que la manzana fuera mi fruta favorita- exclamó encogiéndose de hombros.

Katsuki la miró con una sonrisa de lado, iba a decir algo pero ella lo interrumpió

-Pero el durazno tampoco lo es.

El rubio alzo la vista al cielo

-¡Dios mío, mujer!- gritó causando la risa de la chica- ¿Entonces cuál es?

-La sandía...-lo miró de reojo

-Bien, a Kai también le gusta- murmuró esbozando una gran sonrisa, luego frunció el ceño-Lo siento

Ochaco hizo una mueca, él no quería involucrar a Kai pero cada vez que se veían tenía que decir algo sobre el pequeño; A la castaña no le molestaba pero por lo visto a él sí, porque siempre terminaba molesto consigo mismo, como ahora.

-Está bien Katsuki, es tu hijo no puedes evitar hablar sobre é-murmuró acercándose al chico que antes de había puesto de pue y ahora estaba de espaldas a ella.

-No me gusta mentirle, no cuando él tiene la esperanza de que tú y yo nos volvamos a ver, cree que no te he visto desde aquella vez que nos devolvimos los celulares.

-Dijiste que así estaba mejor, que no querías hacerle daño con esto- murmuró tomando la mano del chico- Pero si quieres decirle a mí no me molesta; de hecho me encantaría convivir con él.

-Tú no eres su madre Ochaco- A Ochaco le dolió su tono y soltó su mano.

-Lo sé-murmuró- y que lo conozca no significa que quiera usurpar el lugar de su madre, no sé que pasó con ella...- Katsuki hizo una mueca y gruño- y no te estoy pidiendo que me lo digas, pero yo le tomé aprecio a Kai y aunque tú y yo no tuviéramos nada-ni si quiera tengo muy claro lo que tenemos- seguiría sintiendo lo mismo por ese niño sin esperar algo de ti.

Katsuki la miró de reojo, ella lo notó y suspiró

-Me tengo que ir...-Ochaco recogió sus cosas, dándole una última mirada vio que él también la veía pero su rostro no tenía expresión alguna, ella negó y sin más se alejo de él.

Unos segundos después Katsuki recordó que ella no había llevado coche.

-¡Maldita sea!-gruño antes de echarse a correr en dirección de su auto.

******

Entró en el ascensor oprimiendo bruscamente el botón con el número de piso donde quedaba su oficina.

-¡Woa! Tranquilo, el botón o te ha hecho nada- exclamó Izuku a su lado 

Katsuki no dijo nada, simplemente gruño. El ascensor se detuvo en su piso siendo el rubio el primero en salir a toda prisa.

Padre SolteroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora