El taxi se detuvo frente a la dichosa casa de aquella mujer. El rubio salió del auto sacando su cartera para pagarle al chofer por sus servicios.
Había dejado a Kai en la pequeña guardería cerca del hotel la cuál ofrecía sus servicios para los inquilinos del mismo. Su pequeño hijo al principio no había querido quedarse, pero entonces había notado la gran cantidad de juguetes que había y a los otros niños, eso le llamó la atención tanto que decidió bajar de los brazos de su padre y correr a encontrarse con sus compañeros. Su plan era encontrarse con Melissa a solas, primero tenía que saber lo que ella quería decirle y también saber si seguía siendo la misma o de verdad estaba arrepentida. No iba a arriesgarse llevando a Kai para que Melissa le hiciera daño nuevamente.
Suspirando caminó hacia la puerta de la casa para tocar el timbre, sus pensamientos volaron a Ochaco; no la había llamado, ni ella a él. ¿Cómo estaría ella con eso?.
—Katsuki —Patricia lo sacó de su burbuja, la mujer le sonreía abriendo la puerta para él.
—Señora, Buenas tardes —saludó mientras entraba. La casa era sencilla; de una planta, pequeña pero aún así era acogedora y muy bonita.
—Pasa Katsuki, Melissa te está esperando. —dijo la mujer señalando hacia la puerta de madera ubicada a al izquierda.
El chico suspiró haciendo puños sus manos al escuchar aquel nombre, pero no dijo nada, sólo exhaló y se dirigió hacia la dicha puerta; sus dedos envolvieron el picaporte de metal, su respiración se aceleró antes de girar la perilla y abrir la puerta por completo. Melissa apareció frente a él, bueno, suponía que aquella mujer sentada en una mecedora, delgada, pálida y con unas ligeras manchas en la piel debería ser Melissa. Sin duda había perdido todo lo que tanto se preocupó por que Kai le arruinara.
—Katsuki... —murmuró mirándolo con detenimiento. El chico entró por completo cerrando la puerta detrás de él— Cuando mi madre dijo que vendrías no pensé que hablara en serio —agregó con voz cansada.
—Pues... aquí estoy
—Por favor siéntate...
—No, así estoy bien, gracias —cortó el chico. Melissa frunció el ceño— Te escucho, tu madre dijo que querías hablar conmigo. ¿Sabes?, al principio pensé que todo esto era una broma, tú habías dicho que tus padres murieron, ¿Cómo volvió tu madre de la muerte?; ha de ser fantástico, sería una buena historia para los medios de comunicación y tal vez podrías obtener más dinero del que yo te di.
—Ese fue un error que estoy pagando ahora, un error cómo haber dejado a mi hijo..
—Pero el dinero que te di no fue un error, ¿cierto?. ¿Qué pasó?, ¿Te diste cuenta de que el dinero no es para siempre?, ¿se terminó y ahora estás haciendo todo esto para conseguir más?, porque si es así déjame decirte que no era necesario armar todo éste teatro, podrías haberlo pedido y ya; después de todo antes te había otorgado una buena cantidad.
—No quiero dinero, Katsuki... quiero ver a mi hijo —soltó la chica. El rubio rio irónico.
—¿Tu hijo?, si te acuerdas del documento que firmaste, ¿verdad?.
—Eso ya no tiene valor para mí —murmuró
—¡Tal vez para ti no, pero para mí sí y siempre lo va a tener por si en alguna ocasión se te ocurre hacerle daño a mi hijo! —aclaró Katsuki.
Melissa desvío su mirada hacia la pequeña ventana de la habitación, no recordaba que Katsuki fuera tan rudo, a ella siempre le había gustado lo cariñoso que había sido desde que lo conoció.
—¿No crees que estoy arrepentida?
—¿Cómo quieres que lo crea, todo esto me lleva a pensar que me has mentido desde que te conocí. No creo que seas una persona sincera, siempre haz sido superficial y ambiciosa.
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Padre Soltero
Fiksi PenggemarAclaro que los personajes no me pertenecen, pero serán parte de un bonito fanfic!!
