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Pov Emma

-¿Dices que el beso entre Tom y tu fue un error?- Pregunto nuevamente el conductor.

Mi mirada estaba conectada con la del chico de trenzas, lágrimas salían de aquellos ojos que me transmitían tristeza, intentaba entender un por qué pero era imposible.
El me había dejado en claro que no me quería, o al menos eso me hizo pensar, el fue el que marco distancia y eso decía más que mil palabras.

-Se escucha mal decir que fue un error, pero realmente ese beso ocurrió por qué ambos habíamos tomado y eso- Solté mientras bajaba la mirada.

-¿Sientes algo por Tom Kaulitz?- Cuestionó otra vez el señor, volví a mirar a aquel chico quien solo me miraba mientras Bill le secaba las lágrimas que recorrían por sus mejillas.

-No siento absolutamente nada por el, por favor les pido que ya dejen de vincularme con el- Hasta a mi me dolían esas palabras pero tenía mis razones para pedirlo.

Todo el odio que me había caído por solo un beso, todas las amenazas de muerte y solo por qué me gustó un chico.

-Sin duda todas las enamoradas del guitarrista de la banda Tokio Hotel podrán dormir tranquilas- Soltó el conductor mientras veía al público y a la cámara.

Yo también estaba enamorada de aquel guitarrista, pero lo nuestro jamás podría ser, y eso dolía.
¿Tom? El ya no estaba ahí, se había ido.

La entrevista siguió y solo se habló sobre mi carrera como cantante y modelo pero mi mente jamás dejo de pensar en aquel chico.
Me había despedido de el y del amor que le tenía, ahora solo me encargaría de olvidarlo, olvidar a aquel chico.

-Y así termina la entrevista con Emma Ortega-

Las cámaras se apagaron, el conductor se despidió para después retirarse dejándome sola, quería llorar pero no era ni el lugar ni el momento.

-¿Estás bien hija?- Pregunto mi madre mientras se paraba delante mío, yo solo asentí con la cabeza.
-¿Sabes por qué el chico se fue llorando del lugar?- Volvió a cuestionar, sabía que aquel chico del que hablaba era Tom.

-¿Llorando?-

-Si, salí a hacer una llamada y cuando iba a entrar de nuevo este salió llorando- Hablo mi madre mientras me miraba atenta.

-Simplemente no lo sé-

-Estuviste genial- Comento Georg mientras se acercaba a nosotras al igual que los demás integrantes de la banda.

-Gracias- Agradecí mientras les regale la sonrisa más fingida que podía hacer en ese momento.

-Tengo que ir por unas cosas, pero te veo en la casa cariño- Se despidió de todos y se fue, dejándome sola con los chicos.

-¿Por qué te siento tan apagada?- Pregunto Gustav mientras se sentaba a mi lado y me abrazaba, era como un hermano para mí.

-No se en que momento empecé a perderme tanto, intentando caerles bien a todos- empecé a llorar en su hombro, ya estaba cansada.

Bill se sentó a mi lado y Gustav se hinco enfrente de mi, tomando mi mano entre las suyas.

-Es que no tienes que caerles bien a todos bonita- Comento Gustav mientras acariciaba mis manos.

-Con que nosotros te queramos es más que suficiente, a la mierda con la demás gente- Me abrazo más fuerte Georg, eso en vez de tranquilizarme me hacía llorar aún más.

-Estoy muy cansada-

-Sera mejor que descanses, te llevamos a tu casa- Hablo Bill mientras me ayudaba a levantarme.

Bill me ayudaba a caminar para llegar a la camioneta la cual Georg iba a manejar, Gustav una de copiloto por lo cual Bill y yo íbamos en la parte de atrás, mi cabeza se encontraba recostada en la ventana y de mis ojos seguían saliendo lágrimas sin parar.

¿Quien pensaría que aquel chico algún día me haría llorar?.

-¿Puedo preguntarte algo?- Hablo Bill en un susurro, yo solo asentí como respuesta.
-¿Estás llorando por mi hermano?-

-¿Por qué lo dices?- Pregunté mientras volteaba a verlo.

-Emma solo contestame, por favor no me mientas, necesito saberlo- Pidió el gemelo mientras me miraba directamente.
-Por favor, dime algo-

-No es por eso Bill-

-Emma por favor no rompas la confianza que nos tenemos, deja de intentar mentirme, te conozco y se que lo dices por qué es mi hermano, pero por lo mismo también lo conozco a él- Solto Bill mientras agarraba mis manos entre las suyas.
-Quiero ayudarte, ayudarlos-

-¿Ayudarnos?-

-Si, ayudarlos. Se qué ambos se gustan pero no son capaces de decírselo- Aseguró.

-El no me gusta-

-¿Otra vez intentando mentirme?- Preguntó soltando mis manos.

-¿Para qué me ayuda aceptar que me gusta? si el amor no es mutuo- Solté.

-¿Por qué piensas que no es mutuo?-

-Simplemente lo sé, tu hermano no es capaz de quererme y tampoco voy a obligarlo a hacerlo, lo que si haré es obligarme a mi a olvidarlo, no quiero sentir nada por Tom-

El silencio entre nosotros se hizo presente, solo pasaron algunos minutos para llegar a mi casa, me despedí de ellos y baje de la camioneta para después adentrarme a la casa.

Es hora de olvidarme de el.

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Después de este capítulo viene la verdadera trama, el verdadero dolor...

¡𝙉𝙤 𝙨𝙤𝙢𝙤𝙨 𝙉𝙊𝙑𝙄𝙊𝙎! // 𝘛𝘖𝘔 𝘒𝘈𝘜𝘓𝘐𝘛𝘡Donde viven las historias. Descúbrelo ahora