capítulo 26

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El fiscal General  mirando fijamente al acusado.
- Puede decir los nombres que aparecen en el documento o prefiere que lo lea el señor juez en voz alta.

El acusado empieza a temblar, muy nervioso sin poder  responder al fiscal General.

El fiscal General coge el documento de las manos del acusado y se lo entrega al juez.
- Los nombres que aparecen en el documento, puede  su señoria decir los para que el jurado sepa a quienes nos referimos, sino puedo decir los yo, no hay problema.

El juez mira el documento unos segundos, después en voz alta.
- Los nombres que aparecen son : Albert Harrison y Andrew  Jackson Paterson.

Tanto el abogado como el acusado se quedan mudos y  muy  callados sin poder reaccionar.

De pronto en la Sala se oye como se abre la puerta , nadie se da cuenta de quien es la persona que ha salido, la única persona que lo ve quien ha salido  es ,  excepto el juez que esta camuflado y el  fiscal General, un agente que tiene órdenes   muy concretas.

La persona que ha salido busca con la mirada un lugar desde donde llamar sin que nadie se de cuenta, cuando lo encuentra cierra la puerta y saca su móvil y con los dedos  temblando.
-   Saben que ustedes han intervenido en el asesinato,  han dicho sus nombres,  es mejor que desaparezcan.

Al otro lado se ponen a gritar.
- Maldito, ahora tenemos que desaparecer durante un tiempo y dejar los negocios que tenemos, no podemos arriesgarnos a que no descubran, sigue informando nos, vuelve a la sala, quiero saber todo lo que ocurre, ten cuidado y no te descubran.

Mientras el agente que estaba escuchando y grabando sin ser visto, sonríe.

El fiscal antes de colgar.
- Debemos avisar a nuestro contacto en la Fiscalía para que actúe con mucho cuidado  no lo vayan a descubrir y perdamos un buen aliado.

Al otro lado sonriendo.
- Por ese lado no hay problema, esta controlado y sabe lo que se juega, si le descubren será él quien cargue con todas las culpas, nosotros no tendremos nada que ver. Solo debes preocuparte de descubrir que trama el fiscal General y porque se ha presentado en el juicio cuando estaba todo a nuestro favor, que fue lo que descubrió.

El fiscal muy serio.
- Esta bien, descubrire que es lo que ha pasado, lo más pronto posible. Hay algo que también me preocupa, se trata de Luisa, la tienen aislada y no se ha podido hacer nada para liberar la, si al final es trasladada a Canadá para que sea juzgada por los delitos que la acusan puede hacer un trato para así evitar la sentencia maxima, sabes que tiene documentos que puede perjudicar nos, debemos hacernos con ellos lo más pronto posible, hay que enviar a alguien para que los encuentre y los destruya inmediatamente.

Al otro lado muy serio.
- Lo sabemos pero hay un problema, han puesto seguridad extra donde vivía , nadie puede entrar si antes ser identificado y sin tener autorización. Si se intenta entrar, se le detiene y se le interroga, sabes quien lleva a cabo los interrogatorios, se trata de tu viejo amigo. No podemos hacer nada, a no ser que la madre de Luisa nos ayude, aunque ella ahora mismo tiene graves problemas. Su secreto a salido a la luz, debe primero salvarse ella.

El fiscal muy preocupado.
- Entonces no podemos contar con ella, además tenemos el problema de que nadie puede entrar  para recuperar los documentos...

Al otro lado muy serio:
- Es cierto, debemos hacer todo lo posible para que nadie nos relacione con esos documentos recuerda nosotros no sabemos nada.

De pronto se oye un pitido muy  fuerte, el fiscal mira su móvil.
- Tengo que colgar, debo entregar un documento inmediatamente, después debo ir al despacho del fiscal  General, te avisare con lo que ocurra...

Al otro lado van a responder cuando de pronto se oye como se abre la puerta.
- ¿ Quien me está interrumpiendo?. Estoy en una conversación privada, he dado órdenes de que nadie me moleste.

La secretaria muy nerviosa.
- Lo siento pero  han dicho que ellos tienen prioridad y que pueden entrar...

De pronto entran  varios hombres se paran y con muy pocas palabras.
- Tiene que acompañarnos, no es necesario que llame a nadie.

Antes de responder les mira a todos fijamente, después con voz grave y  baja.
- No se quienes son,  pero  no tienen derecho a interrumpir en mi despacho, les éxito que salgan inmediatamente...

Uno de los hombres de separa y se acerca hasta él.
- Tenemos órdenes muy concretas y usted no va a poder impedirnos que las cumplamos, debe acompañarnos.

El fiscal muy seguro levanta la mano hacia ellos.
- Salgan de mi despacho, nadie les ha autorizado a entrar...

Quien manda el grupo muy serio y seguro.
- No importa quien sea, ni quiénes sean sus amigos, deben acompañarnos, sino viene por las buenas lo haremos por las malas, usted decide como quiere, pero recuerde ira con nosotros.

A continuación se gira hacia la secretaria.
- No hace falta que avise a nadie de que su jefe ha sido arrestado, ahora usted se va a su casa y deje las llaves, solo puede llevarse su bolso junto con sus pertenencias, pero eso si antes se comprobará que no lleva ninguna información relacionada con el despacho, le recomiendo que se olvide de avisar a los amigos del Fiscal, le vamos a estar vigilando y sus conversaciones serán grabadas, estamos autorizados.

La secretaria muy nerviosa se retuerce las manos, después mira al fiscal antes de salir del despacho, uno de los hombres se acerca hasta la secretaria y con pocas palabras.
- Entregue me su bolso, debo registrarlo para comprobar que solo se lleva sus efectos personales.

La secretaria temblando le entrega el bolso y espera a que se lo devuelvan.

El hombre saca todas las cosas del bolso y las anota en una libreta, de pronto se fija en uno de los objetos, mira a la secretaria.
- Esto es un Pen-drive, porque lo lleva en su bolso, lleva información sobre los casos que se están juzgando a su casa o  pasa información.

La TraiciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora