1. La entevista

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Noviembre, 2016
—¿Estás lista, Kate? —preguntó mamá con suavidad al abrir la puerta del camerino.

Estaba sentada frente al espejo, la luz cálida rodeando mi reflejo. Acomodé un mechón de cabello detrás de mi oreja y asentí sin mirarla aún.

—Sí, mamá. Esta no es la primera vez que tengo una entrevista —respondí con una sonrisa pequeña, observando mis propios ojos como si intentara darme ánimo a mí misma.

Ella se acercó lentamente, con las manos entrelazadas, nerviosa.

—Lo sé, cariño... —hizo una pausa, bajó un poco la voz—. Solo estoy nerviosa por ti.

Giré en la silla y al verla tan emocionada, se me formó un nudo en la garganta. Mamá rara vez se permitía mostrarse así. Aún llevaba su blazer blanco de producción, pero tenía las mejillas algo sonrojadas.

—También estoy muy orgullosa de ti —añadió, con una ternura que me derritió por dentro.

Me levanté sin decir nada y la abracé con fuerza. Cerré los ojos unos segundos, sintiendo su perfume, ese que me acompañaba desde que era niña.

—Gracias, mamá —murmuré.

—¡Kate! —llamó una voz desde el pasillo—. Es hora.

Nos separamos con una mirada cómplice. Ella asintió, dándome su bendición en silencio.

Salí del camerino despacio, caminando por el vestíbulo del estudio. A mi alrededor, los asistentes corrían, los técnicos revisaban luces y cámaras. Todo era movimiento... menos yo. Sentía que caminaba dentro de una burbuja, escuchando apenas el sonido amortiguado de mis tacones sobre el suelo.

Cuando llegué a las escaleras, respiré hondo.

—Y ahora, nuestra invitada de hoy: una talentosa actriz, modelo y gimnasta olímpica. Protagonista de la nueva película Después de la tormenta, ¡ella es Kate Jenner!

Los aplausos llenaron el aire.

Subí cada escalón con calma, sintiendo la energía del público. Las luces me cegaban un poco, pero mi sonrisa se encendió de inmediato. Saludé, levantando la mano, y caminé hacia el escritorio donde Jimmy Fallon me esperaba.

—Bienvenida, Kate —me dijo con una sonrisa amplia mientras me acercaba.

—Muchas gracias, Jimmy —dije sentándome, cruzando las piernas y acomodando la falda de mi vestido blanco de satén. Mis manos aún estaban un poco temblorosas.

—Recuerdo la primera vez que viniste —dijo con una sonrisa nostálgica—. Eras solo una niña.

—Lo recuerdo perfectamente —dije, soltando una risa ligera—. Creo que ni siquiera sabía cómo mirar a la cámara.

—¡Y mírate ahora! Felicidades por tu última película, Después de la tormenta. Para tu edad, has trabajado con actores que muchos sueñan con conocer.

—Gracias, Jimmy. Ha sido una bendición. Y también mucho esfuerzo. Muchas horas sin dormir... pero ha valido la pena.

—Vamos a hacer una lista de tus compañeros de reparto. En esta película: Ben Barnes, Emma Watson, Megan Fox, Robert Pattinson... ¿quién más?

—Bueno... también trabajé con Angelina Jolie, Meryl Streep, Richard Gere, Zendaya... y con Anthony Hopkins en París, fue como un sueño.

—¡Eso es impresionante! Has compartido pantalla con medio Hollywood —rió, abriendo los brazos.

—Sí, algo así —sonreí.

—Y además de todo eso, eres gimnasta olímpica. Ganaste varias medallas en los Juegos Olímpicos de Río. ¿Eras la gimnasta más joven del equipo?

La última JennerHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora