23. Literatura

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El jueves en la mañana no tuve la primera clase así que Elle y yo decidimos ir a desayunar pues era temprano y no teníamos ninguna otra cosa que hacer. Decidimos ir a una cafetería que quedaba cerca en verde ir al comedor de la universidad.

El Café Ambar, famoso por sus croissants recién horneados y su café con leche espumoso. La brisa matutina hacía que el olor del café se mezclara con el perfume de las flores que adornaban la terraza, creando una atmósfera encantadora.

-¿Qué tal si pedimos unos waffles con fresas?- sugirió Elle mientras se acomodaba en mesa

-Suena perfecto- respondí, mirando el menú que ya conocía.

La camarera, una mujer amable llamada Stephani, se acercó a tomar nuestro pedido. -Buenos días, chicas. ¿Qué van a ordenar?

-Unos waffles con fresas y un capuchino caliente por favor-dijo Elle con una sonrisa.

-Para mi lo mismo por favor

-Esta bien, en un momento regreso

Mientras esperábamos nuestro desayuno, comenzamos a hablar de la próxima fiesta que habrían en la universidad. Elle estaba emocionada por elegir lo que se pondría. Yo, por otro lado, aún no había decidido si iría.

-Vamos Kate, será divertido. Además, es nuestra última oportunidad de hacer algo juntas antes de que te vayas a grabar- insistió Elle.

Antes de que pudiera responder, Stephani regresó con nuestros platos. Los waffles dorados y crujientes estaban cubiertos de fresas frescas y una generosa cantidad de crema batida. Se veían tan deliciosos que decidí que la fiesta podía esperar.

-Esto es justo lo que necesitábamos- dijo Elle mientras vertía jarabe de arce sobre su plato.

Nos sumergimos en la conversación y la comida, riéndonos de anécdotas del pasado y planeando futuras aventuras.

—Y ahora tengo tres días para hacer el ensayo comparativo de religiónes y el maestro asistente, que dirige el grupo, se pasa todo el tiempo explicandono lo mucho que discute con el profesor y— note que Elle no me prestaba a tensión y miraba a alguien más—¿Qué estás viendo?

—Ese señor de allá está mirándome.— dijo en voz baja.

—¿Cuál señor?— pregunte,girando un poco hacia atrás para observar de quién se trataba.

—El del suéter de Santa Claus.

—¿El profesor williams?

—Shh— dijo Elle— está oyendo.

—¿Creés que el profesor Williams está mirándote?

—Hace más que mirarme. Dios esto es molesto.

—Elle, yo no creo eso— opine.

—Eres ingenua.

Mi teléfono sonó, lo saqué de mi bolsa y respondi.

—Hola.

—Hola Kate.

—Ah, hola mamá.

—¿Cómo estás?

—Bien mamá, ¿y tú?

—Muy bien gracias por preguntar. Kate no quería molestarte en la escuela, pero Richard y Meryl me dijeron que el siguiente viernes darán una fiesta con otros actores de tu edad en la casa de Meryl.— dijo mamá, su voz sonaba emocionada

—Okey.

—¿Y ellos quieren saber si tu querés ir?

—¿Yo?

La última JennerHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora