30. La llamada

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Tomé un descanso de las grabaciones para pasar un rato con Elle. Además, sentía que me estaba resfriando y el descanso me vendría bien.

—Me encanta el cereal— comentó Elle cuando nos sentamos en la mesa de la cafetería.

—Es lo mejor— respondí, sacando el teléfono y dejándolo cerca.

—Nunca me dijiste quién era el muchacho— dijo Elle de repente.

—¿Cuál?— pregunté, haciéndome la desentendida.

—El que esperabas que te enviara un mensaje y te mantiene pegada al teléfono.

—No estoy pegada al teléfono. Solo que no puedo escucharlo si está en mi bolso.

—Ay dios, dime que no es Chalamet.

—¿Y si lo fuera, qué?— cuestioné, levantando una ceja.

—Me agrada y si sales con él, tendré que odiarlo.

—Ya guardaré el teléfono si te está molestando.

—No, en tu patético barco— sacó su teléfono de su bolso— soy la primera remando— dijo, colocando su teléfono sobre la mesa.—Estoy esperando a que me llame Dominik, tuvimos una pelea. Esperaba que me llamara ayer para quedar en algo por la noche, pero nunca pasó. Así que me devoré una bolsa familiar de papas con vinagre y me dormí a las 7:30.


—Por eso el aroma— dije, recordando que cuando Elle llegó por la noche olía a vinagre

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—Por eso el aroma— dije, recordando que cuando Elle llegó por la noche olía a vinagre.

—Somos mejores que eso, tú y yo. Somos fuertes, independientes, somos superiores.

—Pues parece que no.

—Culpo a la preparatoria. Gran educación, pero terrible socialización. Kate, estamos en un mar de experiencia en esa materia. En un campus escolar, hay una fila interminable de Barbies sin cerebro con información. Allá hay dos— dijo señalando a unas chicas.

—Elle, no lo hagas.

—Agnes, Josie, vengan— les dijo a las dos chicas.

—Odias a Agnes y a Josie.

—No saben nada de actuación ni de elementos químicos, pero cuando se trata de chicos, son brillantes.

—¿Qué, Elle?— dijo Josie cuando llegaron a donde nosotras estábamos sentadas.

—Hola Josie, hola Agnes.

—Chicas, tenemos algunos problemas en el amor, ¿nos orientan?

—Claro— dijo Agnes, sentándose al lado mío y Josie al lado de Elle.

—No, Agnes, por favor, disfruten su Martes. No hay ningún problema— dije.

—No importa.

—A mí sí— bufé.

La última JennerHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora