Jamás me había detenido a pensar lo maravillosa que ha sido mi vida, todo lo que he logrado, los lugares que he conocido, a las personas que he conocido, todo esto es gratificante
Esta es mi historia
El cielo de Shanghái seguía oscuro, pero dentro de mí ya era mediodía: no por la hora, sino por la ansiedad. Hoy era el día. El día del show.
Me quedé unos segundos mirando el techo, abrazada a la almohada, intentando no entrar en pánico. En lugar de eso, respiré profundo y me levanté. Ya no había espacio para dudas. Ni para nervios. Solo para alas.
El cuarto de Bella estaba junto al mío, así que antes de los ensayos fui a verla.
—Buenos días, Shanghai girl —me saludó, sonriendo con los ojos. Encontré a Bella sentada frente al espejo, con rulos en el pelo y una mascarilla de labios.
—No dormí nada —le confesé, sentándome a su lado.
—Nadie duerme antes de este show. Es tradición —dijo Kendall, apareciendo detrás de nosotras con una taza de té verde. —El desayuno está servido— dijo Bella señalando una mesa llena de bocadillos, tome un plato y me serví pancakes y fresas. Al fondo, Gigi practicaba su caminata en zapatillas de felpa mientras repasaba la coreografía con su coach.
Bella me tomó de la mano. —Hoy es tu debut oficial. ¿Estás lista?
—No lo sé —respondí con una sonrisa temblorosa—. Creo que sí. O al menos quiero estarlo.
—No importa si estás lista o no —intervino Gigi sin dejar de caminar—. Lo vas a hacer igual. Y lo vas a hacer increíble.
—Exacto —añadió Kendall, sentándose en el brazo del sillón con su taza en alto—. Porque tienes algo que no se puede ensayar: presencia. —Por cierto— dije recordando— recibiste el mensaje de mamá, de que ella y Kim llegaran a las 2 de la tarde.
—Si me llegó —dijo Kendall, rodando los ojos—. Pero ya sabes cómo es. Si mamá dice 2, significa que llegarán a las 4, cámara en mano y con el discurso listo.
—Entonces tenemos como... cinco horas de paz —bromeó Bella, bajándose la mascarilla de labios.
—Aprovechemos —añadió Gigi desde el fondo, mientras tomaba un sorbo de jugo verde—. Porque en cuanto entren, esto deja de ser un hotel y se convierte en un episodio en vivo. Pasamos la mitad de la mañana relajándonos, el hotel tenía spa y todas estábamos ahí
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.