—Hola mamá — dije al contestar el teléfono
—Kate, ¿viste el comercial de Pepsi?
—¿El de Kendall?, si lo acabo de ver
—Tu hermana está muy mal por los comentarios que ha recibido
—¿Qué comentarios?— pregunté preocupada.
—Los de las redes sociales, Kate.
—La gente ha estado diciendo cosas horribles sobre ella, llamándola 'vendida' y 'falsa' por aparecer en un comercial de Pepsi.
Me sentí un nudo en el estómago al escuchar eso. Mi hermana siempre había sido muy apasionada con su trabajo y se que cuando acepta un trabajo se fija en si va a afectar.
—Cómo está ella?—pregunté.
—Está devastada, Kate. No quiere hablar con nadie.
Me sentí culpable por no estar allí para apoyarla.
—Estaba pensando que le llamarás, tal vez hablé contigo —sugirió mamá
—Iré en cuanto pueda a Los Ángeles
—No tienes que hacerlo Kate
—Pero lo haré, no tengo grabaciones el viernes así que me iré lo antes posible
—Gracias, Kate. Sé que eso significará mucho para ella —dijo mamá con un suspiro de alivio—. Kendall necesita saber que su familia la apoya, y verte podría ser justo lo que necesita para sentirse mejor.
—Lo sé, mamá. No puedo soportar la idea de que esté pasando por esto sola —respondí, ya comenzando a planear cómo organizar mi agenda para poder estar en Los Ángeles lo antes posible.
El jueves, tan pronto como pude, me dirigí a Los Ángeles. La preocupación por Kendall había estado en mi mente todo el día, y sabía que necesitaba estar allí para ella. Antes de salir, hablé con Timothée sobre la situación. Aunque insistió en acompañarme, le expliqué que no sentía que fuera el mejor momento para que conociera a mi familia, especialmente en un momento tan delicado.
—Lo entiendo, Kate —dijo Timothée con una voz tranquila pero firme—. Pero si cambias de opinión, estaré aquí para ti.
—Gracias, Timmy. De verdad lo aprecio —respondí, sintiendo el apoyo en sus palabras—. Solo... necesito estar con mi hermana ahora.
Él asintió, comprendiendo sin necesidad de más explicaciones. Nos despedimos, y me dirigí al aeropuerto, mi mente ya enfocada en cómo podría consolar a Kendall.
El vuelo a Los Ángeles fue relativamente corto, pero se sintió eterno debido a mi ansiedad. Al aterrizar, fui directamente a la casa de mi hermana, donde sabía que Kendall estaría refugiada. Al entrar, la casa estaba en silencio, una señal de que el ambiente estaba tenso.
—Kate... —su voz era apenas un susurro, pero estaba cargada de emociones.
Me acerqué y la abracé con fuerza, sintiendo cómo comenzaba a relajarse un poco en mis brazos.
—Estoy aquí, Kendall —le susurré—. Todo va a estar bien
—No puedo creer que todo esto haya pasado por un comercial, Kate —dijo finalmente, su voz quebrada—. Solo quería hacer algo bueno, algo que uniera a la gente...
—Lo sé, Kendall. La gente a veces es cruel, y no siempre entiende las intenciones detrás de lo que hacemos —respondí, acariciando su espalda con suavidad—. Pero estoy aquí, y vamos a superar esto juntas.
Se apartó un poco, limpiándose los ojos con el dorso de la mano.
—Siento que he decepcionado a todos... a nuestra familia, a mis fans...
—No has decepcionado a nadie —dije firmemente, mirándola a los ojos—. Solo necesitas darte tiempo para asimilar todo esto. La gente olvida rápido, y al final, lo que importa es lo que tú pienses de ti misma.
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La última Jenner
FanfictionJamás me había detenido a pensar lo maravillosa que ha sido mi vida, todo lo que he logrado, los lugares que he conocido, a las personas que he conocido, todo esto es gratificante Esta es mi historia
