—Amigos, aquí está Kate —anunció Meryl con orgullo, captando la atención de todos los invitados en el salón.
Richard, siempre elegante y atento, se acercó a las escaleras y me tendió su mano con gentileza para ayudarme a bajar.
—Te ves como de la realeza —comentó Richard con una sonrisa, admirando el conjunto completo de joyas y la tiara que Meryl había elegido para mí.
—Debe ser por la tiara —respondí con una risa suave, sintiéndome halagada por sus palabras.
—Meryl, hiciste un gran trabajo. Kate luce absolutamente impresionante —dijo Richard, dirigiéndose a Meryl con admiración.
—Gracias, Richard. Me alegra que te guste cómo luce Kate. Fue un placer prepararla para esta noche especial —respondió Meryl con una sonrisa radiante, mirándome con cariño.
-Kate, quiero presentarte a algunos amigos- dijo Richard con una sonrisa mientras se acercaba a mí. Yo asentí con una sonrisa y lo seguí a través del bullicio de la fiesta hacia un grupo de personas que conversaban animadamente en un rincón del salón.
Richard me presentó a sus amigos uno por uno, y pronto me sentí cómoda entre ellos. Eran personas interesantes y amables, cada una con una historia única para contar y una energía contagiosa que contribuía a la atmósfera festiva de la velada.
Entre los invitados, había artistas, empresarios y profesionales de diferentes ámbitos, todos reunidos por la hospitalidad de Meryl y la conexión de Richard con el círculo social de la ciudad. Conversamos sobre arte, cultura, viajes y más, encontrando puntos en común que hicieron que la charla fuera fluida y enriquecedora.
Richard y Meryl comenzaron a presentarme a sus amigos y a los hijos de sus amigos. Lo extraño fue darme cuenta de que no había ni una sola mujer entre los hijos de sus amigos; todos eran hombres.
—¿Estás disfrutando de la fiesta? —me preguntó Meryl, con su característica amabilidad.
—La fiesta es muy linda, Meryl. Pero me preguntaba si habrán más chicas —dije, notando la notable ausencia femenina en el grupo.
—¿Chicas? ¿De qué hablas? —respondió Meryl, aparentemente sorprendida por mi observación.
—Bueno, es que estaba viendo que hay muchos chicos, pero ninguna chica más que yo —expliqué, esperando que ella también se hubiera dado cuenta.
Meryl y Richard reflexionaron por un momento antes de responder.
—¿En serio? Vaya, no lo había notado.- dijo Richard —¿Tú no lo notaste, Meryl?
—No lo había notado, no. Tendré que prestar más atención a mis listas de invitados la próxima vez, ¿verdad, Richard? —dijo Meryl, dirigiéndose a Richard con una sonrisa.
—Sí, eso creo —respondió Richard con una leve risa, reconociendo la peculiaridad de la situación.
—Te prometo que organizaré una fiesta solo para chicas pronto. Pero mientras tanto, diviértete aquí —añadió Meryl con un gesto amistoso.
Fui a la oficina que Meryl tenía en su casa, encontrándola vacía. Pasé un rato allí, reflexionando sobre lo que había sucedido y decidí llamar a Kylie.
—Llegué aquí y Meryl inmediatamente me subió con su estilista para hacer una nueva yo —le conté a Kylie con una mezcla de frustración y humor.
—¿Por qué la "vieja tú" es obsoleta? —preguntó Kylie con una risa irónica.
—Ja, ja. Luego bajamos y me di cuenta de que todos los invitados eran hombres, no había ni una sola chica más que yo.
—¿Qué? —exclamó Kylie, sorprendida.
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La última Jenner
Fiksi PenggemarJamás me había detenido a pensar lo maravillosa que ha sido mi vida, todo lo que he logrado, los lugares que he conocido, a las personas que he conocido, todo esto es gratificante Esta es mi historia
