Antes
No recuerda cuándo comenzó a ver a Sergio con otros ojos. Tal vez fue cuando apenas entró al mundo de la Fórmula 1 y el mexicano se acercó a desearle suerte, o cuando ganó su primer podio y el de menor estatura fue el primero en felicitarlo, de verdad no lo recuerda.
Lo único que sigue grabado en su mente es ese sentimiento que se mantuvo en su pecho.
Recuerda cuando leyó las noticias en la cuenta oficial de Instagram de la Fórmula 1: Sergio Pérez no tenía asiento para la temporada 2021. No perdió tiempo e inmediatamente marcó un número, sin siquiera detenerse a pensar en todo lo que involucraba cumplir su capricho de niño enamorado, no le importaba.
-Christian, quiero a Sergio Pérez como mi compañero.
Esa sola petición fue suficiente para que Christian Horner pusiera manos a la obra para integrar al piloto al equipo de Red Bull.
Max estaba más que eufórico, era la oportunidad perfecta para acercarse a la persona que había sido su crush por unos años. Un par de días después de esa llamada, la noticia de que Checo era el nuevo piloto de Red Bull circulaba por todo el internet y el neerlandés estaba encantado.
Toda su emoción se transformó en nerviosismo cuando llegó el momento de su primer día como compañeros. Tardó más de 10 minutos en elegir una colonia que esperaba fuera del agrado del mexicano y otros 15 buscando que outfit usar para impresionarlo, haciendo que llegara tarde a ese tan esperado encuentro.
El corazón de Max reventaba en su pecho, Sergio se veía tan bien en esa playera del equipo, junto con sus típicos shorts cafés y esa barba que secretamente amaba. No podía quitarle la mirada de encima, tomando en cuenta por primera vez la diferencia de estatura entre ambos pilotos y juraba que en ese momento se iba a derretir de amor.
La mano estirada del mexicano lo hizo salir de su ensoñación.
-Mucho gusto Max, espero que seamos un buen equipo- dijo Sergio con la sonrisa mas bella que el rubio hubiera visto en toda su vida.
-Igualmente Sergio, yo sé que lo seremos- le correspondió la sonrisa junto con el apretón de manos.
Y por primera vez, se perdió en esos ojos cafés.
Gran Premio de Azerbaiyán, 2021
Había olvidado que abandonó la carrera faltando seis vueltas para terminar, sus ojos azules estaban puestos sobre el mexicano que saludaba eufóricamente desde el podio. Sergio sonreía de una manera tan hermosa y se notaba su emoción en cada una de sus facciones, Vettel y Gasly lo rociaban con aquella champaña tan cara que les solían dar en cada podio, compartiendo la alegría del chico.
Max sonrió por instinto, pero la pesada mano de su padre sobre su hombro borró cualquier rastro de emoción.
Regresó a su driver's room con un fuerte regaño por parte de Jos Verstappen, aquellas palabras martillando su mente como un taladro que dejaría marcas permanentes.
"Ese mediocre no te va a ganar de nuevo"
El tren de pensamientos negativos que parecía no querer detenerse lo hizo cuando vio a cierta persona de menor estatura escabullirse detrás de la puerta, bañado en champaña y con esa inconfundible alegría en su rostro.
-¿No vas a felicitar a este campeón?
Max sonrió de lado y rodó los ojos, acercándose a Sergio para darle un ligero golpe en el brazo. Cada vez era mas difícil ocultar la bola de sentimientos que sentía por su compañero, lo peor es que el maldito no ayudaba en absolutamente nada, es más, empeoraba todo. Quizás el mismo Checo no sabía lo que hacía, quizás sí, pero el neerlandés juraba que cada minuto que pasaba a su lado, su amor aumentaba considerablemente.
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Lie like you love me
FanfictionMax estaba seguro de que tenía a Sergio comiendo de la palma de su mano. Pero, ¿qué pasaría cuando aparezca frente a él un Checo de 22 años?
