Gran Premio de Mónaco
El día de la carrera más esperada en toda la temporada había llegado.
Tanto el público como los pilotos estaban emocionados, era una joya de la corona, la oportunidad de conseguir una victoria que sería recordada por siempre.
Todos sentían una alegría inmensa, excepto Sergio.
Se estaba cagando de nervios.
La última vez que corrió en Mónaco se estrelló y terminó de último, algo que deseaba olvidar. Ahora estaba de vuelta pero la confianza que Red Bull había depositado en él lo hacían sentir como la vez que se le ocurrió comprar unos tacos en promoción de 5x10 y estuvo vomitando como por 15 minutos.
Estaba tan inmerso en su propio nervio que olvidó que Nico Rosberg había quedado en hablar con él, entonces cuando lo vio a su lado estuvo a punto de patearlo por accidente.
-Puta madre Nico, me asustas- Checo se agarró el pecho intentando tranquilizar su respiración.
-¿Ya podemos hablar?
El mexicano asintió y se fueron al garage de Sergio. Nico se había asegurado de llegar temprano para no toparse con nadie en el lugar, quería aprovechar cada segundo que tuviera.
-Ahora sí mi güero- Sergio se sentó- ¿Qué onda?
El alemán tomó aire y comenzó a contarle todo. Desde Lewis hasta Max, sin olvidar un solo detalle, haciendo hincapié en lo que sucedió en 2017, lo que había pasado después de la primera carrera de la temporada. No olvidó mencionar el hecho de que sus amigos estaban enterados y habían decidido ocultarlo de él.
Checo no podía describir lo que sentía en esos momentos. ¿Decepción? ¿Enojo? ¿Impotencia? ¿Tristeza? Todo, sentía todo eso junto e incluso más. Sus amigos, sus jodidos amigos, le habían mentido desde que llegó. No sabía qué le dolía más: si la traición o el hecho de saber que había pasado por eventos tan desgarradores y traumáticos.
-Me mintieron- fue lo único que pudo susurrar cuando empezó a llorar.
-Ellos no te mintieron porque la verdad te podría lastimar- explicó Nico- Ellos lo hicieron porque saben que la verdad puede provocar que tomes decisiones que no les sirvan a sus intereses.
Sergio no sabía si debía golpear o abrazar a Nico. Él había sido la razón por la cual Lewis lo había terminado, pero al mismo tiempo le abrió los ojos sobre las personas que estaban a su alrededor.
-Gracias Nico- dijo- No sé que hacer ahora.
-Puedes destruirlos en la carrera- sugirió el rubio.
El menor intentó sentirse un poco mejor, iba a seguir charlando con Nico cuando su equipo lo buscaba para una entrevista en grupo previa a la carrera. Se despidió del alemán, acordando de verse cuando la carrera terminara y se dirigió al lugar de la entrevista. Estaba visiblemente mal, tenía los ojos hinchados y jugaba constantemente con sus dedos, no tenía ganas de pararse frente a una cámara y hablar, pero trabajo es trabajo.
Justo cuando estuvo por sentarse ante las cámaras, aparecieron las últimas personas que quería ver.
-Chequito, que gusto verte-
-Chinguen a su madre.
Los pilotos se miraron entre ellos queriendo saber a quién se refería Sergio. ¿Por qué estaba maldiciendo así de la nada?
-¿Qué?- preguntó Lance- No sé lo que significa-
-Chinguen a su madre, fuck you, baise ta mère- les sacó el dedo- ¿Ya me entienden?
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Lie like you love me
FanfictionMax estaba seguro de que tenía a Sergio comiendo de la palma de su mano. Pero, ¿qué pasaría cuando aparezca frente a él un Checo de 22 años?
